jueves, 9 de diciembre de 2010

Ficcionario.




En Mayo de 2010 tuve la suerte de entrevistar al dibujante y guionista argentino Horacio Altuna, en Montevideo. Generalmente cuelgo las notas tal como salen en el diario, luego del trabajo de edición que hace el equipo del Cultural. Pero esta vez voy a poner la nota tal cual la envié al suplemento. Por una cuestión de espacio, algún párrafo que otro tuvo que ser sacado. Aprovechando el blog, acá va la nota completa. Amigos, muchas gracias por leer.

Octubre 2010

Este post estaba trancado hace rato. Ha sido un año largo, complicado y bello a la vez. El otro día, mi amigo Marcos me preguntó por qué no colgaba las versiones de las notas que mandaba al suplemento antes de que tuvieran que achicarlas. Insisto, no por mala onda, sino por espacio.
Acá va una versión larga. Gracias

Diciembre 2010.






Con el dibujante Horacio Altuna.



Las puertitas del Sr. Altuna



Daniel Veloso


LA ÚLTIMA VEZ que estuvo en Montevideo, recuerda Horacio Altuna, fue en 1967. Tenía veinticinco años y hacía poco que había empezado su carrera como dibujante. Aquella vez vino al Estadio Centenario a ver a su Racing de Avellaneda salir campeón de la Copa Intercontinental, contra el Celtic de Escocia. Su segunda vez, en mayo pasado, fue para participar de Montevideo Cómics.
Altuna nació en 1941 en la provincia de Córdoba, y ya desde muy joven consiguió que sus dibujos fueran publicados por Columba, la editorial que dominaba el mercado de revistas de historietas en Argentina. En las revistas de Columba como D'Artagnan o El Tony  dibujó varias historietas como Big Norman, con guión del paraguayo Robin Wood, y Kabul de Bengala, de Héctor Germán Oesterheld, entre otras.
En 1974 a través de la revista Satiricón, conoció al guionista Carlos Trillo, del que se hizo amigo y con el que formó una de las duplas más importantes de la historia del cómic, creando historietas mundialmente reconocidas como Las Puertitas del Sr. López, El Loco Chávez o El último recreo.






Por convención, en las tapas de los libros de historietas se separa al dibujante del guionista, como si uno no tuviera influencia sobre el trabajo del otro. Esto hace que la paternidad de la idea sea atribuida al guionista. Altuna muestra especial celo en aclarar cada vez que puede la coautoría de los trabajos publicados por el dúo. “Todas las historietas las hicimos juntos”, dice.
Fue por 1976 que Altuna empezó a trabajar para dos revistas de Gran Bretaña, sin embargo no le gusta hablar de esa época. “Mi carrera profesional tiene dos etapas: una, que no me interesa, de 1975 para atrás, que es cuando hacía los guiones por encargo. Del 75 para adelante es mi carrera como autor”. Después de esta etapa,  Altuna dice que se convierte en un “autor integral” y es a partir de ahí que comienza “a dibujar lo que quería”.
Cuando los militares dan el golpe de estado en marzo de 1976,  Horacio Altuna publicaba en el diario Clarín, la tira diaria El Loco Chávez, sobre un periodista irreverente y sus aventuras.
Es muy común, cuenta, que cada vez que visita Argentina, en el aeropuerto por ejemplo, un funcionario al leer su documento de identidad exclame: “Altuna, el del Loco Chávez”. Explica que la gente se acuerda de las historias y enredos amorosos de aquel periodista, que salió diariamente durante trece años en el diario en formato de tira cómica. “El Loco Chávez ocupó un espacio importante en el imaginario de la gente”.
En el contexto de censura que imponía la dictadura, la tira mostraba “un trasfondo” que podía ser vinculado por el lector a la situación política del momento, pero no mucho más.
Cuenta que un funcionario de la dictadura apareció un día, para decirles que cambiaran el personaje, que debía ser “más moral, porque era mujeriego, no le hacía caso a su jefe y era un tipo díscolo para la estupidez que gobernaba en aquel entonces”.
Altuna dice que en El Loco Chávez casi no aparecen guiñadas al lector, pero igual “la gente muchas veces encontraba mensajes en las cosas que nosotros poníamos”.














CRUZANDO EL UMBRAL. En cambio con Las puertitas del Sr. López corrieron el riesgo. Fue publicada por primera vez en la revista EL Péndulo en 1979 para luego pasar a Humor. En esta revista tenían más libertad para expresarse que en el diario, dotando a sus historias de una intención política más clara.
Así aparecieron episodios donde el Sr. López , tras atravesar la puerta de un baño, visita un mundo extraño donde los personajes aparecen con los globos vacíos, sin palabras dentro. “Era un mundo dónde estaba prohibido hablar”.
Altuna dice que allí el lector sí podía encontrar mensajes disimulados, pero aclara que “era una época en donde era fácil encontrar muchas lecturas en muchas cosas”.
De aquella época recuerda en especial la historieta en que el Sr. López es elegido presidente. En su discurso de asunción del mando dice que va a mejorar las condiciones del pueblo pero inmediatamente aparece un general y le dice que una junta militar asumirá su puesto. López, estereotipo del hombre cobarde que no enfrenta su destino, saldrá de la casa de gobierno por la puerta por donde entró. “Eso salió publicado en plena dictadura”, señala.
 




En la revista Humor, Trillo y Altuna se arriesgaban a criticar al régimen militar, no así en Clarín, aunque niega que hubiera un representante de la censura dentro del diario. “Todo el mundo tenía un censor adentro de la cabeza”, explica.  El dibujante dice que eso funcionaba en los trabajadores de la prensa como un instinto de conservación. “Cualquiera que trabaje en un medio sabe cuáles son los límites de lo que se puede decir, y por ahí sin ser autocensura uno ya tiene establecidas las reglas de juego”.
Altuna cuenta que, paradójicamente, fue con el retorno de la Democracia que fue atacado por publicar una viñeta. “Hice un chiste sobre Raúl Alfonsín, y la Fundación Plural, que era del Partido Radical, pidió mi cabeza”. Era un momento complicado para la presidencia de Alfonsín (1983 – 1989), tras los levantamientos armados de los ‘carapintadas’, que buscaban  impedir el juzgamiento a los responsables de los crímenes cometidos durante la Dictadura.
El tema de la censura continúa siendo una de sus preocupaciones. Hoy le molesta la que percibe en España. Allí “la censura la pone el lector”. Cuenta que en la península “hay más censura que acá”, ya que “lo políticamente correcto ha invadido y censura todo”. Dice que ya no es posible recurrir a chistes “que puedan tener un tinte machista” por ejemplo. “Eso no quiere decir que uno sea machista, ni antisemita, ni un desgraciado que esté en contra de los discapacitados”, pero se queja de que esto impide al humorista expresarse.  Cita a los grandes humoristas gráficos españoles como Chumy Chúmez , “que si hoy viviesen no podrían hacer aquel humor”.





 



FUTUROS CERCANOS. En 1982 decide emigrar a España con su esposa y sus dos hijos. Era una jugada arriesgada porque iba a un país donde no conocían su trabajo. Atrás dejaba una situación laboral privilegiada, ya que en pocos años había conseguido trabajar para Clarín y para Humor, alcanzando “el techo profesional que se podía tener en Argentina”.
Se instala en Cataluña, en el pueblo de Sitges, al sur de la provincia de Barcelona. Comienza a trabajar de forma independiente haciendo historietas, al mismo tiempo que se va haciendo más tenue la colaboración con Carlos Trillo.
Las dificultades que ofrecía las comunicaciones de la época fueron erosionando la viabilidad del lazo entre dibujante y guionista. “Era un caos aquello, con doce mil kilómetros de distancia entre Argentina y España y las cartas que demoraban una semana y pico, y a veces hasta se perdían”.
Pero la causa principal fue que por fin podía dedicarse a contar sus propias historias. “Siempre me había gustado decir mis cosas y cuando tuve la posibilidad de hacer mis propios guiones dejé de hacerlos con Trillo”.
De esa época son sus álbumes con guión propio: Ficcionario, Chances, o Time out.
Algo comparten estas historias, un futuro hostil para los seres humanos. Altuna dice que esas visiones pesimistas se deben en parte a los requerimientos de Zona 84 una revista española de cómics de ciencia ficción para la que trabajaba. Añade que nunca le gustó ese género, pero como “eran las reglas de juego, yo hacía una historieta en donde el futuro era muy cercano, en donde había una dispersión, una exageración de la vida cotidiana de entonces y así quedó como un cómic de ciencia ficción”. Pero insiste en que su intención era hablar “más sobre la condición humana que sobre el futuro y lo que nos esperaba”.
Agrega que los cómics de aventuras no son su pasión, en cambio se desenvuelve mejor dibujando la vida cotidiana.  Eso es lo que prefiere: “ambiente urbano, costumbrismo, algún contenido social,  humor, e ideología también, porque yo estoy muy ideologizado”, dice riendo.
Por ejemplo, cuando el lector lee Ficcionario, desarrollada en una ciudad del futuro (donde la gente está hacinada y contenida por un aparato represivo) lo primero que ve, en segundo plano y sentados contra una pared, es a toda una galería de personajes, como drogadictos e indigentes. Dice que escenas así eran algo común en la España de los ochenta. “Era sensible a esas cosas que veía porque tenía hijos adolescentes y entonces tenía mis miedos también”.





 



LA BATALLA DE LOS ÁNGELES. Altuna reconoce que está muy influenciado por la cultura de masas estadounidense: “soy un tipo muy colonizado por Estados Unidos; me gusta la cultura americana pero no me gustan sus gobiernos”. Se declara fanático del teatro, del cómic, de la literatura y el cine estadounidense.
En ese sentido, varias de sus obras han sido ambientadas en ese país, como Charly Moon, en los estados sureños, Merdichesky, en Nueva York o Hot L.A., en Los Ángeles. “Hablo de EEUU y de esas realidades, pero de lo que más hablo es de la libertad, o de la condición humana, o del lugarcito al sol que todo ser humano busca”.
Charly Moon realizado con Carlos Trillo en 1979, relata la historia de un adolescente en un pueblo del sur de Estados Unidos de los años treinta. El cómic se destaca por el uso de planos y ángulos en las viñetas, como si se tratara de una película. “Cuando hago una historieta siempre la pienso como si estuviera filmando”. Sus historietas agrega, “en parte son como un story board”.








 

 Charly Moon


Esta habilidad no pasó desapercibida por el director argentino Luis Puenzo que lo llamó para trabajar en la película Gringo viejo de 1989.
No realizó el story board propiamente dicho, aunque sí colaboró con su armado, pero eso dibujos se han perdido. “Lo que yo hice es algo que en cine se llama ‘concept’, pero en los créditos de la película aparezco como sketch artist”.
Altuna trabajó en todos los planos generales de la película con el diseñador de producción de la película, Bruno Rubeo. “Después vi la película y se parecía bastante a mis dibujos”. Desde entonces con Puenzo son muy amigos.
Una de las características por las que se le ofreció ese trabajo fue por su seriedad a la hora de documentarse para construir sus historias. 













  

Este es el caso de HOT L.A. que trata sobre la rebelión civil que vivió durante seis días la ciudad de Los Ángeles entre abril y mayo de 1992.
Los disturbios estallaron ni bien la población de los barrios pobres del sur de la ciudad,  conoció la noticia de que un jurado absolvió a cuatro policías que habían sido filmados golpeando a un taxista negro. La violencia se apoderó de las calles y se hizo incontrolable. Dos días después el gobierno envió al ejército para detener los disturbios durante los cuales murieron sesenta personas, fueron saqueados comercios e incendiados cientos de edificios.
Altuna explica que la documentación para HOT L.A. está sacada de los diarios de Los Ángeles de esos días. “Sólo le di una vuelta de tuerca y le agregué personajes, pero lo que pasa en la historieta es documental”. Por ejemplo la unión inesperada de las dos pandillas callejeras más importantes de la ciudad, los Crips y los Bloods, contra la policía.
 Opina que de ocurrir una revolución social en el mundo “va a ocurrir en EEUU, porque es el único país que tiene el primer mundo y el tercer mundo dentro”.
 



 

MIRADA CRÍTICA. Imaginario es la historia de un paparazzi que sale a la calle con una cámara a buscar notas para un canal de noticias, y cuando la encuentra sale directamente al aire. Escrita y dibujada entre 1987 y 1988 anticipaba el mundo despiadado de la competencia por la audiencia. En la historieta, los camarógrafos mueren por una primicia.
Así veía a los medios masivos durante la década de los ochenta, pero hoy dice que los ve peor. “Soy muy crítico con los medios, por ejemplo he dejado de comprar y de leer periódicos porque mienten sobre la realidad de América Latina”. Cuenta que entonces se informa por Internet y contrasta la información entre las distintas fuentes. “Me doy cuenta de que todos los medios deforman la opinión”. Incluso va más allá y describe a Europa como un continente donde domina “un pensamiento único” y define la situación política como “una dictadura ideológica encubierta”.
Dice que eso es palpable con la crisis económica que actualmente vive Europa. “La única salida a la que los medios apuestan es la que da el Fondo Monetario Internacional (FMI), que todos sabemos qué consecuencias trajo para América Latina”.
En su crítica a los medios europeos recuerda que “dos semanas antes del ‘corralito’ (la restricción de retirar dinero de los bancos que impuso el gobierno argentino de Fernando de la Rúa en diciembre de 2001), decían que la economía en Argentina era modélica”. Agrega que las grandes calificadoras nunca advirtieron del desastre económico que vivió la Argentina, ni la reciente crisis mundial sufrida en 2008 en la banca mundial, “y ahora tampoco advirtieron este desastre de la crisis económica en Europa, que estamos pagando todos; eso es la prensa hoy”.











MUJERES BONITAS. Los personajes femeninos son uno de los fuertes del dibujo de Horacio Altuna. Atraen las miradas de sus lectores, pero también críticas. Altuna se defiende diciendo que su personaje femenino más recordado, Pampita, de la tira El Loco Chávez, es además de bonita, inteligente.
Dice que si fuera machista su esposa lo echaría. “Es una mujer muy independiente, muy culta, y no aguantaría un tipo así al lado”.
Cuenta que dibujar mujeres hermosas es una habilidad que tiene desde sus inicios. “Siempre me gustó manejar la figura humana y puedo hacer una  mujer muy guapa o una mujer como la esposa de López”. En el caso de las mujeres “esa habilidad empezó a tener éxito con los lectores y con los editores, y me dieron una especie de sello como dibujante de chicas guapas”. Dice que no es más que una convención del género historietas.
Sin embargo defiende que como su interés radica en hacer historias de vida cotidiana, costumbrista y como el sexo y el erotismo forma parte de ello, “entonces no sé porque si uno hace una historieta con violencia, no llama la atención, pero si uno hace una historieta con erotismo, dicen: ‘Ah, es un maníaco sexual’ o poco menos, es ridículo”.
Se queja de que es acusado de poner el acento en el sexo. Esta habilidad sin embargo le ha permitido publicar por doce años sus historietas en Playboy. Allí sí sus historietas contienen escenas de sexo. “Ese es otro material, donde ahí sí están las reglas de juego establecidas”.

 




FAMILIA TIPO. Reeditando aquel éxito que alcanzó con la tira diaria del Loco Chávez, Altuna desde hace ocho años dibuja para el Periódico de Catalunya, la tira diaria Familia Tipo, una historia sobre un matrimonio con dos hijos adolescentes.
En ella se enfoca en describir a las nuevas generaciones, con “una visión bastante amable”.  Por ejemplo, Gus, el hijo adolescente, “un personaje absolutamente popular para los lectores, es un ‘pasota’, es decir, que no le interesa nada, que pasa de todo”. Gus no estudia, no trabaja, sólo quiere pasarla bien, “trata de ligar, de levantar minas pero no puede, porque nadie le da bola, ya que es un tipo que no tiene ninguna capacidad de seducción, es poco listo, grosero y al mismo tiempo ingenuo”.






Su hermana, también muy popular entre los lectores, está en esa edad, dice Altuna riendo, “entre niña y mujer, en que te dan ganas de adorarla o estrangularla”.  Agrega que su personaje posee una convicción muy feminista de su género, “de no ser un objeto sexual ni ser usada, ser independiente y muy activa en la defensa de derechos de su sexo, al mismo tiempo que es coqueta y seductora, pero que es débil ante los chicos”.
La esposa de Familia Tipo es el eje fundamental del hogar, inteligente, culta, trabaja en su casa y tiene actividades que desarrolla fuera de su casa.
Luego está el padre que “vendría a ser una especie de ‘alter ego’ mío, en el sentido de que es un tipo ‘progre’, de izquierda, que trabaja en una multinacional, con la que está en descuerdo con las políticas que se llevan dentro de la empresa”. Como muchos de sus personajes, como Beto Benedetti en Ficcionario, ve con desazón “el deterioro de toda la situación social, de las redes de contención social, pero no tiene respuesta a eso y es un tipo que tiene que laburar”. Además agrega: “Y tiene miedo al desempleo, cosa que es muy común en España. El miedo al desempleo”.





EL INMIGRANTE. Altuna a pesar de vivir en España hace veinticuatro años no deja de sentirse un inmigrante y hasta lo lleva con orgullo. Es un problema de identidad, dice, “de llevar a cabo, allí donde estés tu identidad, lo que tengas de argentino o de latinoamericano”. Explica que forma parte del enriquecimiento mutuo entre el país anfitrión y el inmigrante. En ese sentido dice que como argentino se enorgullece de la “formación sólida” que le brindó su país. “Modestamente lo que uno hace cuando va a otro país, es llevar lo que puede aportar”.
Confiesa que le va bien en España y que es reconocido. Dirige la Asociación Profesional de ilustradores de Catalunya, “una entidad grande, con seiscientos socios únicamente en Cataluña”. Además señala que sus colegas catalanes hayan elegido a un sudamericano “que no habla catalán” para que los dirija, “es un rasgo de respeto y de generosidad catalana”.
Conciente de que es un caso especial, explica que el tema de la inmigración en España, concentra su atención. De hecho tiene una historieta sobre esta temática que salió en un libro titulado Los otros, publicado en 2007 durante la Semana Negra de Gijón, la feria de historietas y novela negra que se celebra cada julio en Asturias.
Cuenta que parte de la inmigración que va de América Latina para España, son muchachas que crían niños de matrimonios españoles. Le irrita pensar “que las  mamás de esos niños trabajan para pagar a la chica que va a criar a su hijo, mientras esa chica boliviana o ecuatoriana, deja a sus hijos, aquí en América Latina, y los cría la abuela”.
Considera que es un sistema “arbitrario, ridículo e inhumano” que hace que nadie cuide “a los hijos que le corresponde”. 





Relata que tiene una amiga boliviana que tiene dos hijos viviendo en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia y que los cría por Internet. “Ella chequea sus notas, les dice si pueden salir y les dice qué es lo que se tienen que poner para salir”. Está admirado de esas  madres jóvenes, “absolutamente generosas, que les dan educación, y quieren que sus hijos entren a la universidad”. Dice que tal generosidad y desprendimiento no lo ve en Europa. En cambio, cuenta que se molesta cuando madres españolas le preguntan cómo puede ser que estas muchachas dejen a sus hijos en sus países de origen.  “Estás dejando que a tus hijos los críe otra mujer mientras vos vas al pilates, en lugar de estar con tu hijo. Es ridículo”, dice enfadado.

 




ETERNO RETORNO. Horacio Altuna cuenta que en abril de 1982, en plena “crisis de los cuarenta”, dejó su trabajo y emigró con su familia a España. “Teníamos los billetes de avión para irnos el catorce y el dos de abril invaden las Malvinas”. Fue una situación muy difícil. “Cuando uno se va del país, es una decisión muy personal y es una determinación muy jodida, porque no sabés si estás traicionando algo que te dio el país”.
Al mismo tiempo cuenta que su padre le dijo: “si te tenés que ir andate. Vos tenés una sola vida para vivir”.
Entonces dice que fue una opción personal, y que el sentimiento era “me voy porque me siento mal acá”.
La Dictadura en Argentina ayudó. “Fueron años horribles en donde yo tuve miedo. El miedo es humillante. Es el sentimiento más asqueroso que pueda haber”.
Esa misma decisión difícil de tomar, se la hizo vivir a El Loco Chávez que en los últimos cuatro meses de la historia, emigra del país.
Ya en Barcelona, le escribe a su padre: “la primer carta que le escribí a papá, le dije que era la primera vez en cuarenta años que me sentía en libertad. Era algo que yo todavía no había evaluado, porque era una cosa que me venía de adentro para afuera. Porque en tres días en Barcelona yo no podía saber, en qué consistía la Libertad”.
En ese momento sentía que había cortado las ataduras que lo unían a su país, pero pasado el tiempo es conciente “de que nunca he cortado definitivamente” dice riendo y agrega “nunca me termino de ir de Argentina”.
Dice que ese es su lugar en el mundo, pero que su esposa, sus hijos y sus nietos viven en Barcelona, “¿qué voy a hacer solo en Buenos Aires?”. Lo piensa un instante y recuerda que tiene muchos amigos, y que es la razón por la que vuelve. “Uno vive tomando decisiones, algunas están bien, otras están mal y otras nunca vas a saber si están bien o si están mal”.





Copyright ®  Daniel Veloso Mozzo 2014



 


viernes, 27 de agosto de 2010

Nuevos planetas. Una galaxia llena de ellos.



Otra del 2007. La base de la nota es una entrevista que le hice al astrónomo uruguayo Julio Ángel Fernández.
Qué bueno es que las cifras de planetas extrasolares que aparecen en el artículo no sean ya correctas y que todos los meses nos encontremos con noticias en los portales de Internet, de que han encontrado un nuevo sistema solar con varios exoplanetas.

Igual agregué una oración con los datos actualizados, aunque estos cambian de semana a semana.
Gracias por leer.








El País Cultural



Viernes 03.08.2007
Montevideo, Uruguay







La vida en otros mundos


Planetas extrasolares





DANIEL VELOSO


EN LOS ÚLTIMOS veinte años, el público mundial se ha acostumbrado a los nuevos descubrimientos que se han hecho en el espacio, respondiendo casi con indiferencia. Ya nada parece sorprenderle. Desde hace más de dos años, dos pequeños robots móviles están explorando la superficie de Marte. Como contraste, en 1976 las sondas Viking sólo pudieron fotografiar a su alrededor el paisaje marciano. El astrónomo y divulgador Carl Sagan, fallecido en 1996, escribió cuánto deseó que aquellas naves pudieran levantarse y dar unos pasos para ver qué había más allá del horizonte. Ese horizonte, ese límite a la visión y al conocimiento, perturba al ser humano de tal forma, que lo impulsa a llegar hasta él, sólo para encontrar que hay otro más adelante.








Galileo Galilei, en 1610, cuando apuntó su primitivo telescopio hacia Júpiter, encontró cuatro lunas que lo orbitaban. Los cielos, perfectos e inmutables, obra de un creador infalible, tenían cuatro cuerpos nuevos. Desde entonces la lista no ha hecho más que aumentar. A simple vista los astrónomos antiguos y medievales, podían estudiar cinco planetas tan sólo. Gracias al uso del telescopio fueron descubiertos Urano en 1781 y Neptuno en 1846. Pero incluso los grandes telescopios encontraron su horizonte. Pasaron los años hasta que en 1930, un joven astrónomo, Clyde Tombaugh, fotografió el que hasta agosto de 2006 fue el último planeta del sistema solar, Plutón, ahora considerado "planeta enano". Fue como si descubiertas todas las islas del mar conocido, los cartógrafos, ávidos de más, se hubieran topado con un límite. Ese límite era el océano que hay entre el Sol y las estrellas.






TIERRAS A LA VISTA. Como los exploradores y geógrafos del Renacimiento, los astrónomos del Siglo XX adivinaban la posibilidad de nuevos mundos del otro lado del mar. Pero por más que aquellos intentaran otear desde una montaña, las otras tierras no eran visibles. Para los astrónomos actuales es más sencillo. Por las enormes distancias que separan la Tierra de otras estrellas el viaje es imposible, por ahora. Pero la luz de las estrellas viaja en el vacío y puede ser vista. No así la de sus posibles compañeros. El brillo estelar es tan intenso que oculta la luz que reflejan los planetas. Este obstáculo fue sorteado en 1995, cuando dos equipos, uno suizo y otro estadounidense lograron detectar planetas en órbita alrededor de estrellas vecinas. Estos descubrimientos contestaban la pregunta de si la formación del sistema solar era o no un caso típico en la galaxia. Si la formación de planetas era algo corriente, también lo sería el surgimiento de la vida en otros mundos, y de vida inteligente además. Desde 1995 hasta la fecha se han descubierto 204 planetas extrasolares o exoplanetas, agrupados en 174 nuevos sistemas solares. En la mayoría se ha descubierto sólo un planeta, pero 21 tienen al menos dos.

Actualización: "Hasta agosto de 2010 se han descubierto 413 sistemas planetarios que contienen un total de 490 cuerpos planetarios". Fuente Wikipedia.







LOS NUEVOS MUNDOS. Tomás Moro, escritor del Siglo XVI, imaginó su isla fantástica, Utopía, utilizando los primeros informes que llegaban de América. Los escritores de ciencia ficción durante años hicieron lo propio. A medida que llegaban nuevos datos, sus escenarios cambiaban. Isaac Asimov situaba a sus personajes en un Venus acuático, hasta que se descubrió por medio del radar que era un verdadero horno con casi 500 ºC en su superficie. El astrónomo uruguayo Julio Fernández, de la Facultad de Ciencias, es más cauto. Los datos actuales aún son escasos para esbozar estos nuevos mundos. Como todavía no se ha podido fotografiar a ninguno de ellos, los métodos empleados para su detección son indirectos. Con el método astrométrico se mide la posición de una estrella y la variación que ocasiona el planeta. "Lo que hace el planeta es perturbar la estrella. Por la perturbación gravitatoria, la estrella tiene una oscilación a medida que el planeta gira alrededor. La gravedad la va haciendo oscilar en torno del centro de gravedad común del sistema. Una posibilidad sería tratar de medir exactamente la posición de la estrella y medir la oscilación", explica Julio Fernández.






Este método aún no ha dado resultados confiables, porque los desplazamientos son minúsculos y muy difíciles de medir. En cambio el método más efectivo ha sido el espectrométrico. La luz visible se puede descomponer cuando se la hace pasar por un prisma, obteniéndose los colores que la componen. Si se hace pasar un rayo de luz a través de un gas, este absorberá parte de la luz, apareciendo líneas negras en el espectro. De esta forma se averiguó la composición de la atmósfera del sol y de otras estrellas. También utilizando este método se puede saber si la estrella estudiada se acerca o se aleja de la Tierra. "Si la estrella se acerca, las líneas espectrales se corren hacia el violeta y si se aleja, las líneas se corren hacia el rojo", explica Fernández. Este efecto es conocido como Efecto Doppler. "Si tiene un planeta, la estrella va a tener esa oscilación, de alejarse y acercarse. Se mide el corrimiento de las líneas espectrales en su corrimiento para el rojo o para el violeta. De esas oscilaciones se puede averiguar el tamaño y la masa de ese planeta", apunta el astrónomo. Pero si el planeta es pequeño como la Tierra, las oscilaciones serán imperceptibles. A pesar de estas limitaciones técnicas, en abril de este año fue detectado un planeta de radio similar a la Tierra y de cinco veces su masa. Orbita la estrella enana roja Gliese 581 de la constelación de Libra, cada 13 días.








GIGANTES HINCHADOS. Las noticias del Nuevo Mundo estaban llenas de descripciones fantásticas de su fauna y de sus habitantes. Los bestiarios se poblaron de dragones y otros animales exóticos. Hombres sin cabeza, con el rostro en el abdomen eran quizás interpretaciones erróneas de descripciones hechas por los exploradores. Los nuevos mundos también trajeron sorpresas. Algunos planetas hallados tienen la singularidad de, además de ser muy masivos, estar demasiado cerca de sus soles. Uno de ellos, de la constelación del Pegaso, se encuentra más cerca que Mercurio del Sol, dando una vuelta en tres días y medio. Su atmósfera debe estar muy dilatada por el terrible calor que recibe. "No se esperaba que hubiera planetas gigantes cerca de las estrellas", comenta Fernández.





 Esto hizo repensar las viejas teorías sobre la formación de los sistemas solares. Ahora se habla de planetas gigantes gaseosos que migran desde las órbitas exteriores hacia las interiores. Incluso se especula que los planetas gigantes pueden ser expulsados de un sistema solar por sus compañeros. Se cree que Neptuno se está alejando del Sol, siendo un ejemplo de este fenómeno, en el que habría que imaginar peligrosos planetas errantes por la galaxia. Actualmente se ha puesto en duda si el sistema del Sol no será una configuración atípica en la Vía Láctea. Fernández opina que a pesar de que no se han encontrado sistemas similares al del Sol, "todavía no sabemos si el nuestro es raro o estamos descubriendo los raros. Es lo que se llama sesgos observacionales. Nosotros tendemos a descubrir aquellas cosas que son más favorables a nuestros instrumentos. No lo que abunda más en el Universo".






OTEAR DESDE LEJOS. Los astrónomos que buscan planetas extrasolares se encuentran en un punto de su investigación similar al de sus colegas del siglo XIX. Estos no tenían casi detalles de los planetas que observaban con sus telescopios. Hoy día los astrónomos exploran los planetas extrasolares aún desde más lejos. "Así es la ciencia. Se hacen descubrimientos que al tiempo quedan obsoletos", defiende Julio Fernández. "Pronto llegan nuevos descubrimientos que van a dejar a los anteriores, o bien refutados porque la interpretación había sido errónea, o como conocimiento incorporado. Por supuesto que muchas interpretaciones sobre estos planetas pueden no ser correctas, pero así es la Ciencia", explica. Ese estado fronterizo en que se va descubriendo nueva información, es lo que mueve y lleva a los astrónomos a insistir. En los próximos años, telescopios en órbita intentarán tomar las primeras fotografías de estos planetas, por lo menos de los gigantes gaseosos. Descubrir mundos como la Tierra seguirá siendo la meta principal de este viaje de exploración, que permita responder la pregunta de si hay vida al otro lado del océano interestelar.




Copyright ®  Daniel Veloso Mozzo 2014


viernes, 9 de julio de 2010

Cambio climático.

En 2005 escribí un artículo sobre el cambio que se está dando en el clima del planeta. Pero traté de enfocarlo en el país y de averiguar que efectos tendría sobre la economía y sobre la población. ¿Llovería más? ¿Haría más calor? ¿Se terminarían los inviernos gélidos? ¿Cómo afectaría al agro?
Para armar la nota hablé con los meteorólogos Mario Caffera y Mario Bidegain y con el oceanógrafo Gustavo Nagy.
Ya pasaron cinco años y aunque habría que actualizar la nota, prefiero por ahora publicarla tal como salió. Las predicciones aún están en pie. Habría que investigar sobre qué se hizo en Uruguay sobre la prevención de incendios o en materia de planificación energética. Será trabajo por hacer...






El País Cultural


Viernes 5 de agosto de 2005

Montevideo - Uruguay


Cambio climático en Uruguay


El clima que se viene




Daniel Veloso



DURANTE 200 años la humanidad ha liberado a la atmósfera toneladas de dióxido de carbono al quemar combustibles como madera, carbón y petróleo. Este gas cumple una función importante al impedir que la radiación solar escape al espacio. El fenómeno es conocido como "efecto invernadero", que habilita las condiciones para que se desarrolle la vida en continentes y mares.





El problema surge cuando este efecto se incrementa, reteniendo más calor y elevando la temperatura. Esto no sería algo nuevo en la larga historia geológica del planeta, en la cual se han alternado períodos cálidos con otros muy fríos como las eras glaciales. Pero sí para las sociedades humanas que son vulnerables a los cambios del clima. La producción de alimentos se vería afectada, por ejemplo.
La civilización actual ha transformado el entorno y ha afectado al clima, iniciando una serie de cambios que apenas se comienzan a avizorar. Detectado hace unas décadas, el cambio climático ya está en marcha.
Para comprenderlo, los científicos utilizan programas informáticos que simulan con precisión la evolución del clima en el globo. Estas simulaciones hacen infinidad de cálculos con los datos recogidos por los meteorólogos.Tras el proceso, las computadoras ofrecen un resultado: el mundo se hará más cálido durante el siglo XXI. La temperatura promedio ascenderá entre 1‚ y 4,5‚ centígrados, y las lluvias aumentarán entre un 3 y un 15 por ciento, especialmente en las regiones templadas. En cambio, en algunas regiones tropicales lloverá menos, con los riesgos que traerá para las selvas. Pero, como dice el meteorólogo Mario Caffera, esto es "como pararse en la Luna y ver que la temperatura de la Tierra aumentó un grado". Es preciso tomar la lupa y acercarla al mapa para ver en qué cambiará el clima en cada región.





 

MÁS LLUVIA. Los Modelos Complejos de Circulación General (GMCs), son herramientas informáticas que permiten dar pronósticos sobre un hemisferio, sobre un continente o sobre un océano. Pero para conocer la evolución del clima sobre una región se debe aumentar la resolución. Cada cuadrado de la rejilla del mapa en el que se representa al mundo, tiene 250 km de lado. Uruguay apenas llena un par de ellos. Un equipo de científicos que prepara un informe para la DINAMA, ha conseguido un programa que genera un modelo con mayor precisión. Para ello se valen de las "salidas" o resultados, de varios modelos globales. Confeccionan con ellos un vistazo al futuro climático del país. Están generando tres escenarios correspondientes a las décadas 30, 50 y 80 de este siglo. En todos estos escenarios se comprueba un aumento de las precipitaciones, llegando al 2080 con un 10% más de lluvias. El incremento de las precipitaciones en el país y la región comenzó a fines de la década de los setenta, conjuntamente con un cambio en la circulación atmosférica del Hemisferio Sur.






La temperatura en Uruguay también ascenderá un grado durante este siglo, siguiendo la tendencia mundial. Esto no quiere decir que deje de haber inviernos fríos. Uruguay conservará en su clima lo que se conoce como variabilidad climática, típica de las latitudes templadas, expuestas al choque de masas de aire cálido y húmedo con masas de aire seco y frío provenientes de las regiones sub polares. Cuando estas dos masas se encuentran, forman un frente que generalmente produce precipitaciones. Si las diferencias entre las presiones atmosféricas son grandes, pueden generarse temporales.
Mario Bidegain, meteorólogo de la Dirección Nacional de Meteorología, explica que los modelos no pueden reproducir estos fenómenos singulares de precipitación, por producirse en un tiempo menor al que toma como escala el programa para generar los escenarios. Muestran escenarios cada diez años y los temporales apenas duran 48 horas.



Temporal del 23 y 24 de agosto de 2005. Montevideo.


URUGUAY 2080. Un meteorólogo dijo en una ocasión que era más fácil mandar un hombre a la Luna que predecir el clima. Tal vez tenga razón. Son muchas las fuerzas implicadas en esa delgada capa de aire que separa a la vida del vacío. Pese a la dificultad, los científicos, lentamente, van imaginándose ese mundo diferente. Uruguay dentro de siete décadas tendrá veranos más lluviosos y más calurosos. Sus inviernos tal vez sean más cortos, pero quizá no menos fríos. En los jardines de las ciudades, las plantas serán más exuberantes, y hasta muchas especies exóticas crecerán fuera de los invernaderos. Habrá más insectos, incluidos los mosquitos, peligrosos transmisores de enfermedades como el dengue. Pero los cambios importantes los notará el agro. Un cultivo como el arroz se verá favorecido, ya que es una planta que crece mejor en climas tropicales.
En cambio otros cultivos, los llamados de invierno, el trigo y la cebada, que necesitan períodos de frío, serían perjudicados por el exceso de humedad y el crecimiento de hongos. La uva también puede verse afectada si las lluvias se dieran durante la vendimia, en febrero. Otro sector perjudicado puede ser el lácteo. El ganado lechero, especialmente la raza Holando, es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura. Esto quizá signifique una merma en la producción de leche, por lo menos al norte del Río Negro.




Tormenta frente a las costas del departamento de San José. 2002.




Estos posibles cambios tienen actualmente un precedente en Argentina, con el corrimiento de la frontera agrícola 400 km hacia el oeste. Lo que antes era la "pampa seca, zona ganadera de pocas lluvias", ahora es "el único lugar donde la cosecha está asegurada", dice Caffera. Ahora allí se cultiva soja, girasol y trigo. "Los cambios climáticos que se dieron en Uruguay, se dieron al mismo tiempo en que en la pampa seca comenzó a llover más", refiriéndose a fines de los setenta.
El hecho de que aumenten las precipitaciones no implica que el país esté a salvo de sequías. El aumento de lluvias puede que calme la sed de energía que tendrá la sociedad uruguaya del futuro, pero al mismo tiempo no hay que olvidar que también aumentará la evaporación. Tal vez el agua recogida por los embalses se evapore tan rápido como llegue.




Incendio forestal en el balneario Guazubirá. Noviembre de 2008




ESTAR PREPARADOS. El cambio climático, aunque sea sutil, va a influir en la vida de los habitantes de la región y del país. Más días calurosos y lluviosos forjarán la personalidad de los futuros uruguayos. Quizá se vuelva a la vieja costumbre de la siesta. Según Mario Caffera, ni las instituciones ni la población están preparadas para el cambio en el clima. "Para poner en evidencia estos cambios se necesita toda una serie de recursos dispuestos con ese fin, e investigadores y fondos para mantener esa investigación", dice. Opina que los resultados de todos estos trabajos que se están haciendo deben ser transmitidos hacia la medicina, la agropecuaria, y la industria. Explica que hay más días con niebla producto de estos fenómenos climáticos, generando peligro para el transporte. A raíz de esto, Caffera se pregunta si las empresas de seguros no deberían reinvertir una parte de sus ganancias en el servicio meteorológico. Y piensa que la razón de que los uruguayos no presten atención al cambio, reside en un "problema cultural", que se sustentaría en la creencia
de que Uruguay está a salvo de cualquier catástrofe natural.




Inundaciones en Durazno. Mayo de 2007


Cree que es preciso prepararse, construyendo una estructura de detección de fenómenos y otra de protección a los afectados. Los recientes incendios forestales han puesto en evidencia la falta de previsión para enfrentar estos avatares climáticos. Sin contar la falta de planificación en el aspecto energético y en el agropecuario. Antes de la sequía de los años 1999-2000 se dio un alerta, pudiéndola enfrentar mejor que durante la de 1988-1989. Pero una vez pasada la crisis, tanto el gobierno como los productores olvidaron lo pasado hasta que fueron sorprendidos de nuevo, como en la sequía del 2004, "donde nadie le dio corte", aludiendo a que justo era año electoral. Es difícil imaginar a las autoridades de entonces adoptando medidas tales como cortes y restricciones de energía. Pero al no disponerlas, según Caffera, se gastó la reserva de agua de Salto Grande. "No estamos preparados para los extremos climáticos, aún bajo la hipótesis falsa de un clima no cambiante" —afirma el meteorólogo—.



Frente salino del Río de la Plata


 Por otro lado, si algunos uruguayos parecen estar inconscientes de las dificultades que se avecinan, otros, como los pescadores artesanales de Pajas Blancas, han aprendido a migrar detrás de la pesca. Desde hace años, han recurrido a la estrategia de establecerse en el balneario San Luis, en Canelones, cuando los peces no llegan hasta el lugar acostumbrado. Este fenómeno es producido también por el cambio climático, asociado al lejano fenómeno de El Niño, que se da en aguas del Océano Pacífico Ecuatorial. La zona de mezcla del agua salobre con el agua dulce del Río de la Plata, fluctúa año en año en función del caudal del río Uruguay. Cuando el "frente salino" llega hasta Pajas Blancas, aparecen especies de peces como la corvina. Si esto no ocurre deben subir sus botes sobre un camión y desplazarse hasta la Costa de Oro. Al parecer, la premisa para enfrentar estos cambios en el clima es la adaptación.





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miércoles, 23 de junio de 2010

Otra historia sudafricana.


Para estar a tono con el Mundial en Sudáfrica, acá va una historia sobre el escritor y documentalista inglés Laurens van der Post y el pueblo San.





El País Cultural
Viernes 12.10.2007 Montevideo, Uruguay


Viajes de Laurens van der Post (1906-1996)

 
Las huellas del bosquimano




DANIEL VELOSO



EL PEQUEÑO hombre bajó corriendo la duna de arena rojiza hacia el lecho de un río seco ya hace siglos. Se detuvo en medio del viejo cauce y comenzó a escarbar introduciendo todo su brazo hasta encontrar arena húmeda. Luego tomó una caña fina y con sus dos manos la empujó hacia el fondo del pozo. Hecho esto comenzó a sorber con fuerza por el extremo de la caña produciendo un verdadero milagro. Encerrada en el lecho del río seco, el agua asomó a través del diminuto conducto y el bosquimano, de a sorbos, llenó los huevos de avestruz huecos que usaba como cantimploras. Detrás de él un asombrado van der Post no podía creer lo que veía. Su sueño de la infancia se había hecho realidad: demostrar que el pueblo bosquimano o San, no había desaparecido. De niño escuchaba con atención los cuentos que hacían sus abuelos, colonos holandeses de Sudáfrica, sobre los hombres del bosque, los bosquimanos, como los llamaban. La expansión de los europeos desde las costas sureñas del continente africano hacia el interior había destruido el mundo antiguo en el que vivían los bosquimanos. 





Cazados como plagas y expulsados hacia el desierto del Kalahari, este pueblo fue considerado extinto durante la primera mitad del Siglo XX. Sin embargo el hombre que observaba al bosquimano extrayendo agua estaba consiguiendo pruebas de lo contrario. Un camarógrafo sudafricano rodó imágenes para la cadena británica BBC, para ser emitidas por televisión. Ese programa, y el libro en que narró su aventura en el Kalahari no sólo lo hizo famoso, sino que contribuyó a que el público conociera el drama del pueblo que lo obsesionaba de niño.

 



VIDA DE PELÍCULA. Laurens van der Post nació en África del Sur el 13 de diciembre de 1906. Su padre y su madre eran de origen holandés y alemán. Tenían 15 hijos de los cuales Laurens era el decimotercero. Su padre era colono y luchó en la Guerra de los Bóers (1899-1902) por la independencia de los Estados holandeses de Orange y Transvaal y contra el Imperio Británico. En 1925 el joven Laurens consiguió trabajo como periodista en la ciudad de Durban, a orillas del Océano Índico. En 1926 publicó junto a otros dos escritores "rebeldes" una revista de estilo satírico llamada Voorslag, que podría traducirse como El Látigo, en la que criticaba el sistema de segregación racial o apartheid imperante en Sudáfrica. La revista duró tres ediciones y fue cerrada por presiones políticas. En 1931 Laurens se mudó con su familia a Inglaterra. Allí se vinculó al grupo literario de Bloomsbury donde conoció a la escritora Virginia Woolf y a su marido Leonard Woolf, quienes le editaron en 1934 su primera novela, En Provincias, bajo su sello Hogarth Press. En el libro arremetió una vez más contra el racismo en Sudáfrica.
 



Además de escribir, Laurens compró una granja y se dedicó a la lechería. Sin embargo su amor por África lo llevó a viajar constantemente. En una de estas travesías por mar se enamoró de la actriz Ingaret Giffard, quien será más adelante su segunda esposa. Esto incidió sobre su matrimonio, provocando que su esposa regresara a Sudáfrica con sus dos hijos pequeños. Desesperado, cayó en el alcoholismo. La Segunda Guerra Mundial lo encontrará separado de su familia. Se ofreció como voluntario y fue asignado al servicio de inteligencia. Primero fue destinado a Abisinia, en el Mar Rojo y luego, en 1942, enviado a Indonesia a organizar la retirada de la población de la isla de Java ante el ataque japonés.
Es capturado y llevado a un campo de prisioneros, donde permaneció hasta el final de la guerra. En el campo ayudó a mantener en alto la moral de los prisioneros organizando cursos de instrucción básica y una huerta. Escribió sus memorias en el libro La semilla y el sembrador (1963), que inspiró la película del director Nagisa Oshima, ¡Feliz Navidad, Mr. Lawrence! de 1982, editada en Uruguay como Furyo, con la actuación protagónica del cantante británico David Bowie.
 


 

EL EXTERMINIO. Pensar que los bosquimanos siempre vivieron exclusivamente en el desierto del Kalahari es un error. Es verdad que han demostrado ser uno de los pueblos más adaptables del planeta. Soportar el intenso calor, la escasez de agua y alimento no es fácil incluso para ellos. El hecho es que los San, que quiere decir "forastero" en la lengua de la etnia Khoi, vivían hace milenios en las fértiles tierras que hoy ocupan los hombres llegados de Europa.
Los bosquimanos se extendían por todos los territorios del sur, desde Ciudad del Cabo al Oeste hasta las montañas Drakensberg al Este. En las paredes de las cuevas de esta cordillera los San dejaron registros de su paso por el mundo. Muchas pinturas, de tres mil años de antigüedad, representan animales como elefantes y antílopes y su simbología mágica. En las más recientes aparecen figuras humanas y ya en las últimas los San dibujaron barcos y jinetes a caballo, registro del invasor. En 1905, en una expedición contra los bosquimanos mataron al último pintor rupestre. Cuando Laurens les mostró unas fotos de las pinturas a unos bosquimanos en el desierto del Kalahari, "...los dos más viejos, hombre y mujer, comenzaron a llorar como si se les hubiese partido el corazón, ocultando la cara entre sus manos".
 




Van der Post comienza su libro contando que de niño buscaba respuestas sobre el desaparecido bosquimano. Los manantiales cercanos a los campos de su familia conservaban los nombres que aquellos les habían dado. La ausencia del pueblo que habitaba esos cerros y quebradas despertó en Laurens la curiosidad. Interrogaba a los viejos sirvientes de las etnias hotentote y bantú que vivían en la granja familiar y estos le respondían enojados: "El bosquimano no vino de ninguna parte. Era como la tortuga, el lagarto de pecho amarillo y la gacela. Siempre ha estado aquí". Pero ya no quedaban más, los habían matado a todos, era la conclusión. 





 Pinturas rupestres de bosquimanos en la reserva natural de Bushmanskloof.


Ya por 1800 los vastos dominios del bosquimano se reducían a la región que circunda el río Orange, dónde se vendría a conformar el Estado Libre de Orange, y en las montañas Drakensberg. Allí resistió un par de años hasta sucumbir. "Justificaron su exterminio diciendo siempre que era poco más que un simple animal", escribió. Van der Post reflexionó: "los habíamos exterminado tras casi doscientos cincuenta años de contacto con ellos, pero sin saber en realidad a quién habíamos exterminado".
 





EL VIAJE. Los cambios de rumbo que tomó su vida lo alejaron de aquel pacto que había sellado consigo mismo cuando era niño, aunque su idea de buscar al bosquimano estaba presente en cada conversación que tenía con sus amigos. Cuando tomó la decisión de organizar una expedición al Kalahari, convenció a la BBC para que lo apoyara y financiara una serie para la televisión. También consiguió cuatro vehículos todo terreno británicos, indispensables para enfrentar las duras condiciones del desierto.
A mediados de 1955, la expedición se internó en el desierto del Kalahari, que no es el clásico "erg" de interminables dunas, sino que "tiene matorrales y maleza en abundancia". Cuando empiezan las lluvias en el verano austral, los animales migran desde las llanuras hacia el desierto florecido. Primero llegan los elefantes, seguidos de cebras, jirafas, antílopes, todos con los carnívoros pisándoles los talones.
 




No pasó mucho tiempo para que van der Post encontrara sus bosquimanos. Tímidos al principio, se mostraron abiertos con los exploradores después. Apenas si tenían algo, en el sentido occidental. Unas chozas bajas protegidas por arbustos formaban su poblado. Las mujeres sólo llevaban un lazo en su cintura adornado con cuentas hechas de cáscara de huevo de avestruz. Su mayor riqueza eran sus relatos, su tradición oral. Laurens se esforzó por registrar aquellos "verdaderos tesoros". Los San le contaron su versión del origen del mundo y del primer hombre. También se maravilló por la habilidad que tiene este pueblo para "leer" los rastros de los animales. Un día Laurens le preguntó a Nxou, un joven san, sobre una huella que parecía muy rara. "Nxou me preguntó si yo era tan bobo como para no reconocer el rastro de mi propio cocinero", escribió. 




 



El documental fue un éxito, constó de seis capítulos y se emitió en 1956 para la TV británica. En 1958 van der Post relató su expedición en El mundo perdido del Kalahari, su libro más popular. En 1961 lanzaría El corazón del Cazador, también sobre los San.
Hoy los Bosquimanos son un pueblo repartido entre varios países del sur africano. Sólo la gran resistencia que han demostrado ante las adversidades impidieron que "la gente verdadera" como les gusta llamarse, desapareciera de la historia.
 
EL MUNDO PERDIDO DEL KALAHARI. En busca de los bosquimanos, de Laurens van der Post. Ediciones Península, Barcelona. 2007. Distribuye Océano. 304 págs.

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domingo, 16 de mayo de 2010

Imposibilidades



El País Cultural

Viernes 07.05.2010, Montevideo, Uruguay


Último libro de Michio Kaku

La física imposible


DANIEL VELOSO

EL JOVEN estudiante Michio Kaku quería ser como Albert Einstein y terminar la "Teoría del Todo" que el genio alemán había dejado inconclusa al morir. Pero antes -decidió- debía estudiar física teórica. Como parte de sus estudios construyó en el garaje de su madre, un colisionador de átomos con 200 kg de chatarra de un transformador que obtuvo de una fábrica. Con este aparato, que consumía seis kilovatios (toda la potencia eléctrica de su casa) pretendía generar un haz de rayos gamma para crear antimateria. Kaku no explica si el artefacto funcionó, pero al presentarlo en la Feria Nacional de Ciencias llamó la atención de la Universidad de Harvard, que le ofreció una beca de estudios. Su tenaz búsqueda de lo imposible había comenzado.
 




Michio Kaku nació en 1947 en Estados Unidos, en el seno de una familia de emigrantes japoneses. Luego de estudiar en Harvard pasó a la Universidad de California donde se doctoró en 1972 y actualmente es docente en la Universidad de Nueva York. Cofundador de la teoría de campos de cuerda, es uno de los físicos teóricos más respetados.
Kaku también desarrolla una intensa actividad como divulgador científico, tanto en prensa como en radio. Aparece muy a menudo como científico invitado, o conductor, en documentales como "El tiempo cósmico" o "La vida en 50 años". Varios de sus libros han sido traducidos al español: El universo de Einstein (2005), Hiperespacio (2007) y Universos paralelos (2008), entre otros. Su último libro se convirtió en un éxito de ventas en su país.
Michio Kaku divide en tres categorías las tecnologías que son vistas como imposibles. Las Imposibilidades de clase I, "son tecnologías que hoy son imposibles pero que no violan las leyes conocidas de la física". Opina que podrían ser factibles en este siglo o en el próximo. Incluyen el teletransporte, los motores de antimateria, los campos de fuerza y la invisibilidad.
Las Imposibilidades de clase II, son definidas como tecnologías "situadas en el límite de nuestra comprensión del mundo físico". Kaku dice que para que fueran posibles, la humanidad tendría que desarrollarse a lo largo de miles o incluso millones de años. En esta sección aparecen las máquinas del tiempo, el viaje por el hiperespacio y la construcción de agujeros de gusano.
Por último están las Imposibilidades de clase III, "tecnologías que violan las leyes de la física conocidas", que si fueran realizables, "representarían un cambio fundamental en nuestra comprensión de la física".





El plasma de la tv. Cuando se lee a Michio Kaku es inevitable la comparación con otro gran divulgador estadounidense, el longevo Martin Gardner, de 95 años. Ambos tienen la capacidad de escribir sobre ciencia y literatura, especialmente sobre Ciencia Ficción, con la misma pasión y claridad. Igual que otros divulgadores, como Carl Sagan e Isaac Asimov, apelaron a este género literario para situar en contexto a sus lectores. Kaku utiliza esta herramienta en forma continua, como cuando hace referencia a la serie de televisión "Viaje a las estrellas" (Star Trek), para hablar sobre los campos de fuerza. En ese programa, cada vez que la nave espacial Enterprise es atacada, alza sus escudos, una especie de "barrera delgada, invisible e impenetrable" que la protege de los disparos enemigos. Pero según el autor estas barreras protectoras propuestas por la ciencia ficción no son posibles con las actuales leyes de la física.

 



Entonces Kaku propone una salida: utilizar plasma para imitar algunas propiedades de un campo de fuerza. El plasma, de lo que están hechas las estrellas, "es el cuarto estado de la materia". Sólidos, líquidos y gases son los estados de la materia más comunes para el Hombre, pero la forma más abundante de materia en el universo es el plasma, un gas de átomos ionizados. Los átomos en un plasma "tienen sus electrones sueltos". De esta manera, como el plasma está cargado eléctricamente, puede manipularse mediante campos magnéticos y eléctricos, como en las pantallas de los televisores de plasma de uso doméstico.
Si se calienta un gas a alta temperatura, a 7.000º C, se crea un plasma, el cual puede ser moldeado con campos magnéticos y eléctricos para darle forma de lámina. Estas "ventanas de plasma", inventadas con fines industriales por el físico Ady Herschcovitch en 1995 en Estados Unidos, son útiles para separar un vacío del aire. Igual Michio Kaku duda de que estas ventanas de plasma soporten el disparo de un cañón; a menos, explica, que estén acompañadas de una batería de láseres y de una red de nanotubos.
Más futuro le ve a los campos de fuerza para lograr vehículos que leviten como los autos voladores del film El quinto elemento (1997). El autor imagina carreteras de cerámica sobre la que los vehículos flotarán sobre potentes campos magnéticos.





Un millón de años más. Hace apenas 100 mil años que el Homo sapiens comenzó la larga migración desde el sur de África que lo llevó a colonizar todos los continentes. Difícil imaginar entonces que la especie humana sobreviva un millón de años más, como para desarrollar las tecnologías que posibiliten, por ejemplo, viajar en el tiempo.
Nikolái Kardashov, astrofísico ruso nacido en 1932, pionero de la búsqueda de señales inteligentes de origen extraterrestre, diseñó una escala del desarrollo de las civilizaciones. Conocida como Escala de Kardashov, divide las civilizaciones en tres categorías, según la cantidad de energía que utilizan.

 



Kaku explica que una civilización Tipo I, es cientos de años más avanzada que la humana. Usan toda la energía de su planeta y controlan el clima, los terremotos y los volcanes.
Si no se autodestruye, esta civilización se expandirá "por un factor de diez mil millones para poder tener el poder de su estrella, de su sol", convirtiéndose en una civilización Tipo II. Gracias a que poseen el poder de la fusión termonuclear, el mismo que se da en el núcleo de las estrellas, pueden desplazarse de un lado al otro de la galaxia, usando agujeros de gusano e incluso pudiendo viajar en el tiempo. Luego de agotado el combustible de su estrella "se vuelven galácticos", pasando a ser de Tipo III. Una civilización así tiene acceso a enormes y vastas regiones de la galaxia.
El autor explica que si la civilización Tipo II es diez mil millones de veces más poderosa que la de Tipo I, la Tipo III es a su vez diez mil millones de veces más poderosa que la de Tipo II. Entonces Kaku se pregunta: "pero respecto a esta escala, ¿dónde estamos nosotros?". La respuesta: "nosotros somos tipo cero".

 

 
En una entrevista realizada en 2008 por la publicación digital SF Signal, Michio Kaku explicó que "una civilización Tipo III podría ser irreconocible desde nuestro punto de vista. Imagínese caminar por una carretera y encontrarse con un hormiguero. ¿Te agachas y le dices a las hormigas: les traigo tecnología nuclear, enséñenme a su líder?". Agrega que la distancia entre las hormigas y la Humanidad es muy pequeña comparada con la distancia entre civilizaciones Tipo 0 y Tipo III.
Una civilización así podría tener algo tan contrario a las leyes físicas como son las máquinas de movimiento perpetuo y atributos dignos de los dioses griegos como la precognición.
En la tradición de su admirado Carl Sagan, Michio Kaku ofrece en su libro, didáctico y disfrutable, más que especulaciones y referencias a sus novelas favoritas de ciencia ficción. Está repleto de explicaciones auxiliares como, por ejemplo, qué son las partículas subatómicas o las fuerzas nucleares, lo cual confirma a este libro como una buena obra de divulgación científica.

FÍSICA DE LO IMPOSIBLE, de Michio Kaku. Debate, Barcelona, 2009. Distribuye Random House Mondadori. 383 págs.


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