El taller de Jar II (Segunda época)

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Repartiendo las XO del Plan Ceibal

Hace tiempo que no publico notas de las que hago en el Departamento de Comunicaciones Institucionales del Correo Uruguayo. Con mis compañeros sacamos cada tanto una revista institucional de nombre La Posta. El año pasado, en el nº 22 hicimos una cobertura al reparto que hace Correo Uruguayo de las laptops XO del Plan Ceibal. A fines de mayo de 2008 fui en una camioneta a distribuir las computadoras a algunas escuelas rurales de Colonia. Fue una experiencia genial, que hace tiempo quiero compartir con ustedes. Al momento de publicar esto, ya casi no quedan escuelas en Montevideo que no hayan recibido sus computadoras. Esto quiere decir que se entregaron 350.000 computadoras a todos los escolares de Uruguay y a 16.000 maestras y maestros de todas las escuelas públicas.







Un niño, una computadora.






La Posta estuvo en Colonia, acompañando el reparto de computadoras portátiles a las escuelas rurales de ese departamento del Oeste del país.


Partimos en una camioneta del Correo a las seis de la mañana desde Planta de Paquetes llevando laptops para los niños de seis escuelas del interior del departamento. Viajamos por la Ruta 1 hasta la altura de Juan Lacaze, donde doblamos hacia el norte siguiendo la ruta 54. Al salir el sol, los grandes bancos de niebla que flotaban sobre los campos comenzaron a disiparse.







Pájaros de todos los colores aparecían al borde del camino. Pronto la camioneta llegó a Colonia Miguelete, un pueblo pequeño sobre una larga cuchilla. Saliendo de allí doblamos hacia el sur por un camino de tierra hasta que encontramos la primer escuela del recorrido, la número 22 de Cerro de las Armas. Como el terreno era allí más alto soplaba un viento frío. Golpeamos la puerta y nos recibe la maestra. La acompañan sólo dos de sus alumnos –“Somos del Correo”- le decimos y no creamos ninguna sorpresa, quizá piensa que es un envío habitual. “Trajimos las computadoras” insistimos y ahí sí los rostros de la maestra y de los niños se iluminan. No esperaban nuestra llegada. La escuelita tiene sólo cuatro niños de primaria y dos preescolares. Entregamos las cuatro laptops a Mary, la maestra, saludamos a los niños y pedimos instrucciones para la siguiente escuela.


El camino de tierra serpentea por las colinas. Cruzamos puentes y pasamos tractores. La gente que vemos saluda a su paso a la camioneta del Correo. Todos más o menos intuyen a qué venimos.

Sobre una loma está la escuela número 33, pero no encontramos a ningún niño. La auxiliar de la directora nos recibe las computadoras y nos indica el camino a la siguiente escuela.


Llegamos a Campana, sobre la ruta 55. La escuela es más grande y tiene varios salones. Pero aquí todavía no hay escolares. Vienen de tarde y por la mañana funciona un pequeño liceo. Séptimo, Octavo y Noveno, se llaman los grados en que una veintena de gurises se juntan en un salón de clases. Miran con alegría como bajamos las cajas con las laptops y al mismo tiempo con cierta tristeza. A ellos no les traemos computadoras, pero quizá más adelante. Saludamos y seguimos viaje hacia el oeste por otro camino de tierra. Vemos la escuela 116, muy bonita, con un gran ventanal por donde los niños ven pasar la camioneta. Inmediatamente se dan cuenta de que traemos las laptops. La maestra sale a recibirnos. “Las computadoras, las computadoras, empezaron a gritar ni bien los vieron”, nos cuenta la maestra. Entramos a la escuela donde los niños de primero hasta sexto comparten un único salón de clase. Ahí nos enteramos que las escuelas rurales comienzan a partir de las diez de la mañana. Por eso no encontrábamos niños en las anteriores.






La maestra abre las cajas y saca las máquinas. Cada una está identificada con el nombre del niño. La maestra les entrega las máquinas llamándolos de a uno, como si fuera un gran premio. Los niños no pierden un instante y ya comienzan a explorarlas. La maestra y su auxiliar no dan abasto con las preguntas de la clase. Natalia está en sexto año. Nos cuenta que piensa sacar fotos y mandar mensajes a sus compañeros. Juan Ignacio encuentra un programa para hacer música. No tiene computadora en su casa pero sabe usarla porque su tía tiene una. Le encanta jugar y chatear con sus amigos.


“Ya le van a agarrar la mano”, nos dice con seguridad Alejandra, la maestra. Explica que piensa usar las laptops como una herramienta, “para trabajar en Internet con las clases de geografía, buscando mapas para estudiar Uruguay”.



Maestra María del Rosario y sus alumnos de la Escuela Nº 35 de San Roque.



Saludamos y seguimos rumbo hacia el poniente hasta la escuela 35 de San Roque. Los niños nos ven por la ventana y suspiran de alivio. Por fin llegaron las computadoras que ya deseaban desde marzo. Nos recibe la maestra María del Rosario. La escuela tiene un salón de clase grande, compartido por todos los niños, de sexto a jardinera. La maestra entrega las pequeñas computadoras verdes llamando a sus alumnos por el nombre. Parece Día de Reyes. Los niños encienden sus máquinas sin perder un instante. Al minuto muchos de ellos ya conectaron la diminuta cámara que tienen las computadoras y filman a sus compañeros. Es que la maestra con su máquina, que ya la tenía hacía un mes, empezó por enseñarle a los más grandes. “Los niños estaban ansiosos con la llegada de las máquinas; todos los días me preguntaban: ¿Maestra cuando llegan las computadoras?”, nos cuenta.








María del Rosario explica que igual van a seguir trabajando “con el cuaderno y el pizarrón”, y con las máquina van a “trabajar en la parte de lenguaje, en la corrección del texto, y hacer cuentas con la calculadora”. Lo más importante resalta es que los niños van a poder conseguir material para estudiar. “Acá es muy difícil pedir información a los niños. Algunas familias tienen en la casa enciclopedias, pero acá no hay bibliotecas para que vayan los niños”, dice.


Llega la hora del almuerzo y los niños apagan sus computadoras. Les pedimos que salgan un instante para sacarles una foto. Los niños enseñan triunfantes sus coloridas computadoras.








La última escuela es la 74 del Paraje Santa Rosa. El camino se interna en ángulos rectos por el campo, bordeando establecimientos rurales. El edificio parece el más antiguo de todos los que hemos visto. Bajamos las cajas y los niños nos rodean. La maestra aún no se recupera por la sorpresa. Nos recibe y nos invita a pasar a la clase. Entrega las máquinas una por una a los sonrientes niños que no reprimen su felicidad. También aquí son rápidos como un rayo. Han pasado pocos minutos y los escolares se comportan como si las estuvieran usando hace meses. 

Nancy, la maestra nos explica que los niños ya tienen computación con una profesora una vez por semana. Pero ahora todos tienen una por banco. “El niño es mágico con la computadora, aprende con mucha facilidad”, dice Nancy. Aunque antes no estaba en su planes aprender computación, desde hace cuatro años que está capacitándose. Piensa que las laptops les ayudarán en la parte de investigación y en matemáticas.





Maestra Nancy y sus alumnos de la Escuela Nº 74 del Paraje Santa Rosa.



Le agradecemos a la maestra y nos retiramos. Los niños salen al patio de la escuela para despedirnos. Una niña nos graba con la cámara de su computadora. Se hace tarde y los niños deben continuar con la clase. Les queda mucho por aprender en el manejo de las nuevas máquinas, pero cuando se aprende jugando no hay ningún apuro.








martes, 22 de septiembre de 2009

Dinosaurios de tierra adentro.

País Cultural


Viernes 06.07.2007 Montevideo, Uruguay


Paleontología en Tacuarembó


Dinosaurios nativos






DANIEL VELOSO



EL HALLAZGO de fósiles de dinosaurios en Tacuarembó, los más antiguos encontrados en Uruguay, revela un pasado remoto de millones de años, cuyo desciframiento llevará varias décadas de trabajo. En los últimos años el esfuerzo de los paleontólogos uruguayos ha sido recompensado con el hallazgo de dientes fosilizados de dinosaurios, siendo los registros más antiguos de estos animales extintos encontrados en Uruguay. Su estudio aporta nueva información sobre la vida en Sudamérica hace 150 millones de años. En las últimas décadas se han encontrado en Argentina fósiles de dinosaurios que han cambiado por completo lo que se sabía sobre estos animales. Desde los dinosaurios más antiguos hasta verdaderos gigantes han ido apareciendo en las áridas tierras de la Patagonia. En este escenario de descubrimientos espectaculares y cambios de paradigma científico, es donde la paleontología uruguaya busca su lugar. Por fortuna el territorio uruguayo posee formaciones rocosas del Mesozoico, el extenso período en que vivieron los dinosaurios. La formación que posee rocas de fines de los períodos Jurásico y comienzos del Cretácico es llamada Formación Tacuarembó, ubicándose en los departamentos de Tacuarembó y Rivera, al norte del país.






La formación Tacuarembó aparece en el mapa en color azul.




DESIERTO JURÁSICO. Hace más de 200 millones de años, donde ahora se encuentra el territorio uruguayo, se extendía un inmenso desierto que continuaba por el sur de Brasil, atravesando África hasta llegar a Arabia. Esto era posible porque los actuales continentes estaban unidos en dos grandes masas de tierra: Laurasia al Norte y Gondwana al Sur. Estos dos bloques comenzaron a separarse y a dividirse gracias a un fenómeno de la corteza terrestre conocido como deriva de los continentes. En el período al que corresponden los fósiles encontrados, hace 150 millones de años, Sudamérica y África ya se habían separado dejando entre ellos un angosto Océano Atlántico. Igualmente el clima se mantenía árido y la escasez de lluvias permanecía en ambas orillas.







Estudiantes de paleontología de la Facultad de Ciencias trabajando sobre el yacimiento fosilífero. Marzo de 2005.







En aquel hábitat extremo la vida se las arreglaba para existir. Ríos temporales fluían por el terreno desembocando en grandes lagos someros. En el medio acuático había peces de gruesas escamas llamados ganoides, tortugas, tiburones de agua dulce, cocodrilos de hocico alargado y peces pulmonados, capaces de avanzar cortos trechos por tierra en caso de sequía. En la vegetación de las orillas habitaban los dinosaurios, los primeros de su tipo. La erosión eólica impidió la formación de fósiles en la superficie, pero en cambio sí pudieron formarse en los lechos de las corrientes de agua.







El paleontólogo Daniel Perea sacando una foto al "banco osario".




Estos depósitos aluvionales, conocidos como bancos osarios, de unos pocos centímetros de ancho, son lo que encuentran los paleontólogos en las areniscas de Tacuarembó. Ricos en escamas de peces, también encierran dientes de cocodrilo, de tiburón y caparazones de moluscos. Pero lo más sorprendente fue hallar dientes de dinosaurios carnívoros. De 3,5 cm. de largo, son aplanados y con bordes aserrados como cuchillos. Identificar la especie de dinosaurio únicamente por sus dientes es complicado, pero no imposible. Comparando sus características los investigadores han encontrado similitudes con los del Dromaeosaurus albertensis, un "raptor" pariente del conocido Velociraptor que vivió a fines del Cretácico en el Hemisferio Norte.










Los raptores eran carnívoros bípedos, de no más de un metro de altura y bastante inteligentes, ya que se cree que atacaban en grupo a sus presas. Actualmente han surgido varios fósiles que prueban que además poseían plumas, lo que refuerza la teoría de que las aves y algunos dinosaurios tienen un antecesor en común. Encontrar registros de estos raptores en el Hemisferio Sur ha sido novedoso, incluso ha desatado un debate sobre si se originaron aquí primero. Por otro lado resulta un misterio la ausencia de dientes de dinosaurios herbívoros. Según el joven paleontólogo Matías Soto, como los dientes encontrados carecen de raíz y poseen sus puntas muy desgastadas, tal vez se trate de los que perdían durante la alimentación, al morder a los peces ganoides, de durísimas escamas.











En décadas pasadas ya se había podido identificar otros fósiles de animales que resultaron ser exclusivos de esta Formación Tacuarembó como la almeja gigante Tacuaremboia caorsii y el cocodrilo Meridiosaurus vallisparadisi. Pero ha sido de mayor importancia encontrar fósiles que se correspondieran con otros hallados a miles de kilómetros de distancia, en el África sahariana y Arabia, como el tiburón de agua dulce Priohybodus arambourgi. De esta manera se pudo datar a la formación, ubicándola entre el Jurásico tardío y el Cretácico temprano.










UN LUGAR PARA SUDAMÉRICA. En las últimas décadas Sudamérica ha empezado a reclamar con fuerza un papel importante como continente en el que se originaron muchas ramas de los dinosaurios. En 1991, en el norte argentino, en el Valle de la Luna, provincia de San Juan, se encontró el fósil de un pequeño dinosaurio, bautizado Eoraptor, que por su antigüedad, 230 millones de años, es uno de los más primitivos. En contraste, en el sur patagónico se encontró el que puede ser el animal terrestre más grande que haya caminado por la tierra, el Argentinosaurus huinculensis. Un saurópodo titanosaurio, de largo cuello, de 35 metros de largo que vivió hace 90 millones de años. Sudamérica también detenta el récord del carnívoro más grande, el Giganotosaurus carolinii, aún mayor que el famoso Tyrannosaurus rex, del Hemisferio Norte. Estos descubrimientos han revolucionado la paleontología. En Uruguay existe la posibilidad de que se encuentren fósiles que aporten más datos a la comprensión del origen de los dinosaurios. Actualmente la Facultad de Ciencias se ocupa de estudiar este campo, pero el escaso presupuesto asignado y los pocos profesionales dedicados a la paleontología han hecho que el avance sea lento. A pesar de ello, una nueva generación de paleontólogos se está formando con el ingreso de estudiantes venidos de secundaria, estimulados por la gran cantidad de documentales que difunde la televisión. Según el paleontólogo Daniel Perea, responsable del proyecto de investigación, "apenas se está comenzando a arañar la superficie". Recién en 1999 se encontraron los primeros fósiles de dinosaurios en la Formación Tacuarembó, comunicándose la noticia en 2003 a través de la revista especializada Alcheringa. La importancia que tiene la Formación Tacuarembó se debe a la ausencia de estos fósiles en rocas del mismo período en el resto de la región. También a nivel mundial son pocas las evidencias encontradas en lo que era Gondwana para fines del Jurásico. Un proyecto de la Facultad de Ciencias, cuyo objetivo es aumentar el conocimiento sobre la fauna que habitó ese antiguo desierto está siendo sustentado por el Fondo Clemente Estable. Además recibe un pequeño apoyo de la Jurassic Foundation de Norteamérica. Estos modestos aportes apenas alcanzan para el magro sueldo de un ayudante, el combustible del vehículo, las herramientas y los viáticos.



Titanosaurios

REPTILES Y MAMÍFEROS. El territorio uruguayo esconde más sorpresas. Hay otras dos formaciones que poseen fósiles de dinosaurios. En Paysandú se encuentra la Formación Guichón, que data de principios del Cretácico Tardío, ubicándose restos de iguanodontes y de otros reptiles extintos, como el cocodrilo Uruguaysuchus. También en el litoral está la Formación Mercedes, pero de fines del Cretácico Tardío, más próxima en el tiempo, presentando fósiles de unos herbívoros conocidos como Titanosaurios, además de sus nidos y sus huevos fosilizados. Los fósiles de vertebrados más comunes encontrados en Uruguay no pertenecen a dinosaurios, sino a mamíferos que vivieron hace miles de años tan sólo. Placas de la coraza de armadillos gigantes o gliptodontes, o garras de megaterios, enormes perezosos terrestres, se pueden hallar en las costas oceánicas y en las del Río de la Plata, así como en los terrenos superficiales de casi todo el territorio nacional. Sus esqueletos enteros han sido reconstruidos y se exhiben en varios museos de Ciencias Naturales de Uruguay. Pero para tener a la vista por aquí un espectacular esqueleto de dinosaurio, falta tiempo.




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viernes, 21 de agosto de 2009

Primera nota.




Primera nota
Hace ocho años conseguí publicar mi primer nota en el Cultural, después de haberlo intentado en varias oportunidades. En 1995 presenté una nota sobre el Batman de Frank Miller, el de Dark Knight (Caballero de las tinieblas) que al final no me la aceptaron. Reelaborada un poco más, la llevé a la gente de Brecha que por suerte les gustó y la publicaron. Luego fui a la carga con una nota sobre cambio climático, pero estaba un poco desordenada y me metía mucho con George W. Bush y sus intenciones de extraer petróleo de un parque nacional en Alaska. Esa tampoco salió.

Después vino la oportunidad en 2001 con el agujero en la capa de ozono. Para esta tuve más suerte. Me ayudó mucho Mario Caffera, un gran científico y mejor persona de la Facultad de Ciencias y la Ingeniera Química Mirian Vega, del MVOTMA, que hasta me mandó a casa un sobre con pila de material que publicaba el ministerio.Fue mi primer artículo de divulgación científica. Unos meses después, cuando se organizó un curso de periodismo científico en Facultad de Ingeniería, en la que tuve como profesor a Leonardo Moledo, aquella modesta nota sobre el agujero de ozono me permitió inscribirme como periodista científico.
Así fueron las cosas. La nota como es de 2001 hay que actualizarla.
Prometo hacerlo en breve. Un abrazo.




El País Cultural

Viernes 05.10.2001 Montevideo, Uruguay



La capa de ozono



Antes que anochezca




Daniel Veloso
EL FLUJO CONSTANTE de información que llega a través de los medios masivos de comunicación hace que el lector pierda la pista de muchas noticias que, aunque lo desconozca, son de importancia clave en su vida. Aquella noticia del "agujero de ozono" sobre la Antártida acaparó los titulares de todos los medios: era una catástrofe que sugería que la gente tendría que vivir bajo tierra ya no se podría salir al aire libre sin exponerse a una quemadura solar.
El tiempo pasó y muchos se han olvidado de los pronósticos apocalípticos. El agujero de ozono es una tenue banda de varios kilómetros de alto, en una zona de la atmósfera conocida como estratósfera, que nunca ha sobrepasado los límites del continente antártico, a pesar de su gran extensión y profundidad.
Su borde inferior comienza a los 10 km. de altura y se extiende hasta los 50 km. Por debajo está la Troposfera, donde se desarrolla la vida, conteniendo el 85% del aire; ésta mantiene el calor como una manta e impide que se escape al espacio.
En segundo lugar, el agujero en la capa de ozono no dura todo el año sino tan sólo durante la primavera.
Son episodios que se repiten año tras año, desde que fuera detectado por primera vez en 1982.
En primavera, en la atmósfera polar, al recibir nuevamente radiación solar, se inician reacciones químicas que destruyen la molécula de ozono, produciéndose otras moléculas que no cumplen con el papel del primero: detener los rayos ultravioletas en la estratósfera, e impedir que lleguen al suelo, donde serían nocivos para la vida.
Sin embargo, este proceso de destrucción del ozono no se da sólo sobre la Antártida, donde sus efectos parecen no alcanzarnos, sino en toda la atmósfera y en todo momento. Este proceso de disminución continua de la concentración de ozono en la atmósfera de todo el planeta --a razón de un 2% cada diez años-- constituye el principal problema. Para el 2006 habrá disminuido un 10% desde 1956, y el ritmo parece imparable. Ya se han vertido a la atmósfera millones de toneladas de compuestos químicos, en su mayor parte producto de las industrias de países desarrollados, que estarán allí, flotando, durante muchas décadas más.




EL ORIGEN. Luego de una serie de mediciones de las concentraciones de ozono en la estratósfera solar, el equipo de investigación británico con base en la Antártida comenzó a obtener ciertos datos. Así, en la primavera de 1982, Joe Farman y su equipo de Halley Bay descubrieron una anomalía: un agujero en la capa de ozono. Las concentraciones de O3 en la atmósfera sobre sus cabezas había descendido muy por debajo de lo normal. Primero creyeron que sus viejos instrumentos estaban funcionando mal.

Por esos años, el satélite meteorológico Nimbus 7 estudiaba la atmósfera utilizando el espectómetro de ozono (o TOMS) y un instrumento que mide la luz ultravioleta que es devuelta al espacio, el SBUV. Los instrumentos deberían haber detectado la caída de las concentraciones de ozono que Farman estaba midiendo en la Antártida; en su lugar medían hasta el umbral de las 200 Unidades Dobson (UD), y todos los datos por debajo de esta marca no eran procesados. Tiempo después, Farman volvió a la carga con nuevos instrumentos. En 1985 las medidas eran tan bajas que el problema ya no podía adjudicarse a los instrumentos. Para 1987, los valores demostraban la destrucción del 50% del ozono sobre la Antártida en los meses de agosto y setiembre.

Ese adelgazamiento en la estratosfera es lo que se llamó agujero de ozono. El ozono comenzaba su recuperación en noviembre, pero la disminución se hacía notar año tras año, nunca recuperando los niveles de 1970 (300 UD). En 1987 se llegó a tener 125 UD, y en 1998 tan sólo 100 UD. Con los datos de los satélites y de las bases científicas en tierra, la NASA empezó a publicar imágenes del agujero que tanto fascinaron como asustaron a la población mundial. Imágenes digitales mostraban el espeluznante espectáculo del "agujero" cubriendo la totalidad del continente helado: era una profundidad del tamaño del Everest y tan extenso como los EE.UU.






LOS VILLANOS DEL CUENTO. Entran los malos de la historia. Los CFCs (o Clorofluorcarbonos, o freones) son gases inertes, descubiertos en la década del treinta por Thomas Midgley, quien además tiene el honor de haber inventado la nafta con plomo. Los CFCs poseen la valiosa propiedad de no reaccionar con otros gases, algo que fue aprovechado por diversas industrias como la química y la de refrigeración. Fue así que de los sesentas en adelante apareció el boom de los "sprays" o aerosoles, pinturas y desodorantes, presentados de manera novedosa. El problema surgió cuando aquellos científicos británicos en la Antártida, que venían midiendo el ozono, midieron también un incremento en la atmósfera de los CFCs. Se preguntaron si había alguna relación entre el aumento de los CFCs y la disminución del ozono. La pista se hallaba en que durante las condiciones de bajísimas temperaturas del invierno antártico se producen reacciones químicas entre el cloro que contiene la molécula CFC y el ozono. Otro factor era de tipo dinámico: cambios en la circulación del aire en la atmósfera del Hemisferio Sur, relacionados con el cambio climático, producen cada invierno un vórtice que no permite que el aire expuesto al frío y a la oscuridad sobre la Antártida se mezcle con el aire más caliente de latitudes menores. El vórtice está formado por una barrera de vientos que circulan en torno al continente, aislando el aire frío. Justamente cuando surge el episodio "agujero de ozono" en cada primavera, sus límites llegan hasta el vórtice. Sin embargo, se han detectado pequeños miniagujeros que escapan de la región polar. Cada agujero dura pocos días y luego desaparece. Incluso a fines de los noventas se detectó el pasaje de un miniagujero sobre territorio uruguayo.





¿Pero cómo el cloro de los CFCs destruye al ozono? Los CFCs liberados a la atmósfera por la actividad humana, suben lentamente hasta la estratosfera, encima de los 10 km. de altura, donde la radiación ultravioleta proveniente del sol los destruye, quedando libres los átomos de cloro. El cloro liberado captura un átomo de la molécula de ozono (O3). De esta reacción química surgen una molécula de oxígeno (O2) y una molécula de monóxido de cloro. A su vez, por medio de otras reacciones químicas, el cloro puede ser liberado nuevamente y, actuando como un pacman, puede llegar a destruir 100.000 moléculas de O3 y al final del proceso recomenzar.

Este proceso se detiene cuando el átomo de cloro reacciona con otro cloro. Si tenemos en cuenta que los CFCs (o freones) utilizados en la industria tienen una vida promedio de cien años, podemos comprender la gravedad del fenómeno. Porque aunque se reconozca que el vórtice circumpolar formado en el invierno en torno a la Antártida obedece a un cambio dinámico en la circulación del Hemisferio (el que permite que se produzcan las reacciones químicas que destruyen el ozono cuando esa zona de la atmósfera comienza a recibir luz solar), no debe perderse de vista que esto no hubiera ocurrido sin la enorme cantidad de cloro liberado por la actividad humana con la evacuación de los CFCs a la atmósfera.
Consultado sobre el tema, el meteorólogo y profesor de la Facultad de Ciencias Lic. Mario Caffera insistió en el problema central de la agresión a la capa de ozono: "Cuando hablamos de la disminución, hablamos en su conjunto. Que el agujero de ozono, sea más grande o más chico, va a tener una importancia relativa frente al proceso de disminución continua. Y eso es lo grave, y es lo que se pretendió atacar con el protocolo de Montreal en 1987. Y no alcanza. Porque la atmósfera responde mucho más lentamente. Ahora hay propelentes de aerosoles que no afectan la capa de ozono, pero como aquellos eran efectivos atacando la capa de ozono, estos son muy efectivos en abrigar la atmósfera. Son los gases de invernadero, que tienen de 5.000 a 50.000 veces el poder de absorción del infrarrojo que el anhídrido carbónico. La atmósfera va a poder calentarse a un ritmo más grande. Son todos una serie de problemas que precisan nuevas soluciones. Son a la vez desafíos ecológicos y tecnológicos a problemas nuevos que surgen constantemente".





EN URUGUAY. Estamos de acuerdo en que el fenómeno del agujero de ozono es grave, en que es un episodio atmosférico que tiene lugar sólo en primavera y en que el ozono destruido es recuperado cuando el vórtice circumpolar desaparece y el aire rico en ozono de latitudes menores ingresa a la Antártida, mezclándose con el aire empobrecido. Lo que ocurre es que el fenómeno principal es la disminución del ozono en toda la atmósfera, perjudicando la vida terrestre. El ozono limita el pasaje de rayos ultravioletas, pero si aquél disminuye, los rayos tienen más posibilidades de alcanzar la superficie y dañar la vida.

Un imperativo es detener la fabricación de los gases que dañan la capa de ozono y evitar el consumo de aquellos productos que tengan estos gases dentro de sus componentes (como los aerosoles), o bien hayan sido utilizados en el proceso de fabricación (como los colchones de espuma).


Para detener la producción de CFCs en el mundo, en 1987 se firmó en Montreal, Canadá, un protocolo en el que 23 países se comprometieron a disminuir la producción de CFCs a la mitad para el año 1999. Uruguay, que es firmante del tratado, ha logrado en pocos años reducir el consumo de sustancias agotadoras de la capa de ozono. En 1996, el consumo había descendido en un 45% con respecto a su año base, tres años atrás. El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, asistido por el Fondo Multilateral del Protocolo de Montreal (organización que funciona en la órbita de las Naciones Unidas), llevó adelante una serie de medidas. Se creó el Sello del Ozono, desarrollado por el LATU, para los productos que no utilizaran CFCs en sus ingredientes ni en su producción. Además, se definieron las normas de control de la utilización en la industria de estas sustancias y una campaña de sensibilización de la población. La parte más importante del proyecto era la reconversión de las industrias que utilizaban CFCs en sus procesos industriales.






Para ello se detectó cuáles eran las Sustancias Agotadoras del Ozono (SAO) más usadas por la industria y se determinó que éstas eran el CFC-12, utilizado en la manufactura y el servicio de refrigeración, y el CFC-11, fundamental en la producción de espumas de poliuretano rígido y flexible, o polifón. Inmediatamente se entablaron contactos con estas empresas a fin de coordinar el pasaje a una tecnología no contaminante. Según información suministrada por el MVOTMA, el 99% de los CFCs que se utilizan actualmente en la industria uruguaya pertenece al rubro de la refrigeración (heladeras, aire acondicionado, cámaras frigoríficas), y, al no producirse en el país, todos los CFCs utilizados por esta industria son importados. Por ese motivo, hace algunos años las heladeras nuevas traían un adhesivo con la leyenda: "50% ecológico", aludiendo a que no tenía CFCs, o por lo menos que los traían reducidos a la mitad. El problema del "gas de heladera" son las pérdidas que se producen cuando el electrodoméstico se rompe o cuando es abandonada: inevitablemente el gas se escapará a la atmósfera. Si el ciudadano-consumidor pretende colaborar en que las empresas de refrigeración no usen más los CFCs en sus productos, deberá preguntar directamente a vendedores y proveedores si el gas que carga la heladera o el sistema de refrigeración contiene gases que destruyen la capa de ozono.
Algunas empresas ya poseen equipos a la venta con otros refrigerantes (el R-134) que no dañan la capa de ozono, y el consumidor puede optar por ellos. A nivel mundial ya se utiliza el amoníaco (NH3) como refrigerante, con la ventaja de, en caso de fuga, ser detectado fácilmente por su olor, en contraposición de otro refrigerante sustituto de los CFCs, los HCFCs o hidroclorofluorocarbonos. El grave problema de estos gases es su alta toxicidad y su falta de olor, además de ser un eficaz gas de invernadero. En Uruguay el MVOTMA ha realizado en los últimos años jornadas de capacitación a mecánicos del sector de refrigeración, en las tareas de recuperación y reciclaje de los CFCs. Por otra parte, la industria química mundial dio el ejemplo cuando sustituyó los CFCs de sus aerosoles por otros inofensivos para el ozono. En ello tuvo su responsabilidad la presión del consumidor y de la opinión pública, así como la red internacional de grupos ecologistas, y lo mismo ha ocurrido con los fabricantes de colchones y de extinguidores, estos últimos por utilizar unos gases llamados Halones que intervenían en el ciclo de destrucción del ozono. Las campañas de concientización realizadas por el Ministerio han proliferado, a través de folletos que informan sobre la problemática y aconsejan vías para proteger la salud, sobre todo en los meses de mayor radiación de UV.


Ultravioletas

LA VIDA, incluida la humana, es sensible a la radiación ultravioleta. La banda de radiación solar entre los 290 y los 320 nanómetros es conocida como radiación UV-B. Es justo la parte del espectro donde el ozono de la estratosfera tiene que hacer su trabajo de absorber los ultravioletas. Pero no toda la radiación es detenida. Una pequeña parte alcanza el suelo. La radiación por debajo de los 290 nm, que hoy día es absorbida por el ozono, puede destruir los ácidos nucleicos de las células (ADN y ARN). Estos son los UV-C.






¿Qué pasaría si esta mortal radiación comenzara a llegar al suelo? La respuesta la encontramos si estudiamos los efectos que producen los UV-B. Estos ultravioletas producen quemaduras de piel, incluso pueden llegar a desarrollar cáncer de piel, el más peligroso es el melanoma maligno.

Otros problemas que trae a la salud la exposición a los UV son cataratas, lesiones de retina y córnea del ojo, así como la disminución de la actividad del sistema inmunológico. Es claro que el aumento de casos de cáncer de piel en los últimos treinta años también responde a otros factores, no sólo a la disminución del ozono de la estratosfera. Factores como la moda y las vacaciones en la playa han expuesto nuestra piel al sol más que en otras épocas.

Por ello es aconsejable que si se tiene que trabajar expuesto al sol o se está en la playa en los meses de mayor radiación solar ultravioleta (de octubre a marzo), se trate de proteger la piel cubriéndola o utilizando cremas con filtro solar. O simplemente no exponerse entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde a la radiación solar. A pesar de que la capa de ozono se ha reducido en porcentajes leves sobre estas latitudes, aumenta cada año la permeabilidad de ésta a los UV, lo que exige un mayor cuidado de nuestra salud. *


Un estudio local

URUGUAY TIENE dos observatorios de ozono estratosférico. Uno en Salto, en la estación meteorológica de Nueva Hespérides, de la Dirección Nacional de Meteorología, en convenio con la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República. Se está midiendo el ozono estratosférico desde 1996. Por otro lado la Fuerza Aérea tiene un programa de medición de ozono en la Base Artigas en la Antártida. El profesor Mario Cafera, que estudia la evolución del proceso de debilitamiento de la capa de ozono de la Facultad de Ciencias explicó que este emprendimiento es todo un desafío. Utilizando para su tarea costosos equipos, estos científicos deben tomar mediciones todos los días que el tiempo lo permita. Cafera explica que "estos datos van a servir en la red mundial, y van a tener significación a lo largo de los años. Esto demuestra que Uruguay está tratando de integrarse a la Ciencia Global, y lo hace en estas circunstancias socioeconómicas que nos toca vivir. Esto exige una gran responsabilidad. Los otros países del Cono Sur han dispuesto más fondos, pues tienen una visión más de futuro, de que la ciencia puede aportar adelantos tecnológicos, que pueden aportar a la producción y a la captación de divisas, y al mejoramiento del nivel de vida de la población." El observatorio de Salto llegó a detectar episodios de mínimos relativos de ozono estratosférico sobre el país. Esto coincidía con eventos de convexión muy fuerte (cuando el aire caliente asciende), de manera que las nubes podían en su crecimiento vertical inyectar aire troposférico, y por lo tanto muy pobre en ozono, sobre la parte baja de la estratósfera. Según Cafera este fenómeno se debía a grandes tormentas de verano. "Incluso se daba en Salto y en la costa no, y coincidía que los cúmulonimbos estaban en Salto y en la costa no."




* Nota: El autor agradece el asesoramiento del meteorólogo Lic. Mario Caffera, Profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República y de la Ingeniera Química Mirian Vega, del MVOTMA.

Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2009


Acá publico el link para leer la entrevista a Mario Caffera tal como la publicamos en el webzine EL Cráneo.

elcraneo.8m.com

domingo, 2 de agosto de 2009

VAGÓN – ESTADOS ALTERADOS



El viernes 24 de julio el grupo El pasaje, formado por Renzo Vayra, Daniel Pereyra y Roberto Poy presentó un nuevo número de la revista Vagón, en la galería de arte contemporáneo Marte Upmarket en la Ciudad Vieja.




Fue una reunión sencilla y muy alegre, donde los amigos nos acercamos a saludar al trío que con gran esfuerzo lanzan por segundo año consecutivo esta revista de historieta e ilustración.




El lugar fue el adecuado para presentar la revista, ya que en la galería se estaba exhibiendo una muestra de arte callejero, con mucha expresividad y colorido.

El vínculo a la galería es: http://marteupmarket.blogspot.com/





Vagón es puesto en marcha por Poy, Pereyra y Vayra, y en cada oportunidad invitan a varias personas a acompañarlos en el viaje.
En este número colaboraron Aldo Pérez, Jorge Mato, Verónica Vázquez, Elbio Arismendi y Ángel Lorenzo.

En El Durmiente, librillo que acompaña en cada edición a la revista, colaboran Santiago Olivera, Guillermo Fernández, Martín Barreto, Juan Spazandin, Juan A. Italiano y quien escribe.

En las cartas que también integran los satélites de obsequios de la revista, colabora Diego de los Campos.
También hay apariciones del pintor Kupka y del historietista Shelton.

Un abrazo y arriba.





miércoles, 15 de julio de 2009

Telescopios para todos!!!



A fines de enero de este año fui a Buenos Aires a entrevistar a Leonardo Moledo, escritor y periodista científico argentino, director del suplemento Futuro del diario Página 12.
A Leonardo tuve el gusto de conocerlo en el ya lejano diciembre de 2001 cuando vino a dar un curso de Periodismo científico, al que asistí, organizado por la Universidad de la República. Después lo volví a ver en la Facultad de Ciencias en un evento sobre difusión de la ciencia. En esas dos oportunidades Leonardo se había mostrado tal como es: un tipo sincero y metedor que cree en lo que hace.






Publicado en el País Cultural
el 26 de junio de 2009


Con el periodista Leonardo Moledo


La música de la ciencia



Daniel Veloso

(Desde Buenos Aires)


LA CIUDAD parece flotar en el aire caliente de sus calles y avenidas. El sol cae a pleno sobre los transeúntes que no tienen más remedio que avanzar por las veredas sin sombra. Porque en Almagro realmente falta arbolado, aunque tiene algo de Montevideo. La calle Acuña de Figueroa se interna en el barrio flanqueada por comercios, talleres y casas de los años treinta, recicladas. Por fin, después de muchas cuadras, corta la calle Corrientes, sin luces de revista porteña pero con un intenso tránsito de automóviles.
En un edificio de apartamentos, en la esquina, vive Leonardo Moledo, el hombre que le da voz a los sabios de antes y a los actuales. Enfrente está el café donde es asiduo parroquiano. Allí, aplastados por el calor del verano, es donde nos citó para hablar sobre su pasión por la ciencia.
Moledo nació en 1947 en Buenos Aires, está casado y tiene dos hijos. Es matemático, docente universitario, escritor y periodista científico, destacándose por su estilo desenfadado y coloquial. Escribió libros de difusión científica para niños y jóvenes, tres novelas, dos obras teatrales y varios cuentos de ciencia ficción que aparecieron en las revistas Minotauro y El Péndulo. Trabajó en el diario Clarín en los suplementos de cultura y de ciencia. Fue director del planetario Galileo Galilei de 2001 a 2007, donde desarrolló una innovadora e intensa actividad, como llevar telescopios a los barrios de la ciudad y crear los cafés científicos, gracias a los cuales el público podía relacionarse de forma más directa con los investigadores.
Desde 1997 es el director del suplemento Futuro del diario Página 12.





EL PLANETARIO. Moledo elige una mesa junto a una ventana, se pone los lentes y deja sobre la mesa una caja de cigarrillos y un libro sobre el viaje de Charles Darwin a la Patagonia en 1832.
"A mí las cosas me han pasado un poco sorpresivamente", cuenta. El trabajo en el planetario le fue ofrecido por teléfono por un jerarca de la ciudad que lo conocía por sus artículos. Al principio fue "una época muy revolucionaria y hasta con un poquito de vanguardismo", aplicado sobre todo en las estrategias para acercarse al público. Su trabajo fue divertido mientras duró el entusiasmo, pero luego tuvo que esforzarse por sostener los cambios. "Hay que asentar las revoluciones y esa parte es muy aburrida". Mira por la ventana y agrega: "igual, en el planetario logré varias cosas". Por un lado, mantuvo en funcionamiento el aparato, el planetario propiamente dicho, que no es tan viejo como el de Montevideo que es de 1955, "pero el día que se rompa algo, chau". Un planetario nuevo cuesta alrededor de tres millones de euros.
Mientras el viejo artefacto cumplía su función su atención se centraba en crear guiones atractivos para el público y "en el espectáculo que el planetario iba a mostrar". Una de las principales ideas de Moledo es que hay que hacer sentir la ciencia como si fuera música. Entusiasta de la música clásica, dice: "cuando escuchás este tipo de música no lo hacés para aprender. La música tiene una estructura profunda muy compleja y muy parecida tanto a las matemáticas como a la astronomía".



Opina que lo que el oyente busca en la música "es una cierta comprensión, no convertirse en músico". Entonces, algo similar debe ofrecer la ciencia: "la sensación de comprender, la sensación de que es algo muy grande, que tiene una estructura profunda". Moledo afirma que la persona no necesita conocerla, sino que debe percibirla, "casi te diría, con la intuición".
La tarea de la educación, dice, "no es explicar las coordenadas de un planeta, porque esas cosas son técnicas, pero sí enseñar el funcionamiento del sistema solar". Pone como ejemplo un eclipse solar, cuando la Luna oculta el disco solar al tiempo que la sombra de la misma se proyecta en la Tierra. "Ése es un espectáculo natural tan maravilloso como una sinfonía o como un bosque". La metáfora del bosque lo atrae. Argumenta que cuando un observador está frente a un bosque no necesita saber botánica para disfrutarlo. Pero ayuda saber los nombres de los árboles y las historias que encierran los bosques. "Si conocés todo eso disfrutás del bosque de otra manera y así tiene un significado distinto para vos".





LA BELLEZA DEL MUNDO. El mundo natural está ahí para estudiarlo, para comprenderlo. Un método es el académico, por ejemplo estudiando una carrera. Pero no todas las personas pueden o escogen ese camino. Para Moledo "esas personas tienen que captar al mundo de forma directa y eso es lo que tiene que hacer la divulgación científica". Explica que no tiene que primar una posición pedagógica o didáctica "porque eso es como hacer el papel de la escuela y un planetario no lo es". Según él, en los libros de educación secundaria está todo lo que necesita saber una persona informada del siglo XXI. "Lo demás es actualización y es participar en la belleza del mundo". Esto se logra cuando se comprende que el universo está regido por leyes naturales.
A su vez opina que la ciencia ofrece al ciudadano una lógica y una forma de pensar que lo tiene al tanto sobre cuestiones de debate público, como por ejemplo el empleo de las células madre. "¿Eso está bien o está mal?, ¿es ético? Por eso es bueno tener una opinión y para tenerla uno debe tener una idea sobre esos temas, para que no lo engrupan", sonríe. Agrega que ello es clave para una sociedad democrática en la que sus miembros puedan decidir.





CAFÉ MOLECULAR. Otra idea interesante de Leonardo Moledo es que la divulgación es literatura y que la ciencia se hace en los cafés. "La ciencia se hace con el intercambio de ideas. Si no hay comunicación no hay ciencia, hay una fantasía propia que no tiene ningún sentido mientras no salga al exterior". La ciencia no se hace en el laboratorio, sino en el pensamiento, en la conversación entre pares. "En la conversación se hace literatura, igual que en un cuento o en una novela. Un relato es algo que le contás a alguien y la ciencia es algo que le contás a alguien. Es un relato que el Hombre hace sobre el mundo".
Alcanzar el mayor número de personas con estos relatos es tarea de la divulgación científica, que Moledo define como la continuación de la ciencia por otros medios. Esa es su máxima. "El que está haciendo divulgación científica está haciendo ciencia. Es un científico", afirma.
La ciencia entonces tiene que ser comunicada a los ciudadanos. Por eso a partir de 2001 Moledo, como director del planetario, comenzó a llevar telescopios y microscopios a todos los barrios de Buenos Aires. "Partíamos de la base de que la ciencia es para todos, que es un derecho y cuando decimos todos, es todos en serio". El objetivo era acercar el planetario a las personas que no podían llegar hasta él. Con este objetivo organizó jornadas de observación en barrios pobres o alejados, en hospitales de niños y en cárceles. También se brindaron sesiones en el planetario a personas ciegas, sordas e hipoacústicas.





Su trabajo cobró especial sentido cuando estalló la crisis institucional en Argentina, a fines de 2001. Según relata, en los años que siguieron a la crisis la ciudad vivió una intensa actividad cultural que sirvió de refugio a miles de personas acosadas por la incertidumbre y la exclusión social. En una entrevista de esa época Moledo invitó a las personas a "resistir a la crisis pensando" y obtuvo la respuesta esperada.
Los Cafés Científicos que se hacían en la cafetería del planetario tuvieron un gran éxito de público. Invitaba a investigadores de muchas ramas de la ciencia, haciendo hincapié en que los científicos jóvenes le "perdieran el miedo" a hablar con la gente. Moledo los recuerda como "un lugar en el que ninguna pregunta era impertinente y el contacto cara a cara con el científico de turno se estrechaba, entablando un diálogo ameno y cordial como uno puede tener con el vecino o con el compañero de trabajo".
Caía la tarde y fuera del café, el mundo seguía su curso. El ajetreo en la calle aumentaba con el fin de la jornada laboral y sobre la ciudad, bien alto, las nubes se iban tiñendo de naranja, como siguiendo las notas de una partitura invisible.

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martes, 7 de julio de 2009

Conversando con Luce Fabbri


El anarquismo fundamentalmente es una afirmación de la libertad.

Al final de este viaje...






Conversando con Luce Fabbri.


Tatiana Veljacic
Daniel Veloso


Luce se fue. Habían pasado tan sólo dos meses de aquel día en que la visitamos. Se fue en medio de nuestra sorpresa. Aquella tarde hablamos con Luce como si tuviéramos todo el tiempo por delante. Pensábamos incluso volver otra vez, a continuar con la charla. Pero no fue así. Lo que nos dejó fue un mensaje de optimismo, de la necesidad de conseguir nuevas estrategias de supervivencia de aquellos ideales de libertad, de dignidad de la persona, que abrazó en su juventud, y mantuvo durante toda su vida. Luce Fabbri fue una mujer excepcional. Creadora, libre, enormemente lúcida, y al mismo tiempo humilde.
A casi nueve años de su fallecimiento, acaecido el 19 de agosto de 2000, la recordamos como una mujer luchadora y libertaria.


La última entrevista

Día de paro general. Caminamos hasta la casa de Luce, en la calle Rousseau, en la Unión. Golpeamos la puerta y tras unos instantes apareció una señora. Nos invitó a pasar diciéndonos que la esperáramos en el estudio. Ese era su lugar de trabajo, con todos sus libros de literatura italiana, de Dante, de Leopardi. Tras unos minutos de espera, escuchamos unos pasos lentos que se acercaban por el pasillo, demorando nuestra ansiedad por verla. Hasta que apareció en el umbral, y pensamos qué despiadado es el tiempo con nosotros. La saludamos como si fuera una abuela, y ayudamos a que se sentara. Sobre su cabeza, en un retrato, Malatesta, ese italiano soñador, parecía protegerla y comenzaba a contarnos, con aires de familia, el largo viaje que Luce, había iniciado tantos años atrás.





¿Cómo se vinculó con el Anarquismo?


La vinculación viene de mis raíces, mi padre Luigi Fabbri, es un anarquista conocido en Italia, por lo tanto yo nací, no anarquista, pero casi.
Aquel era un mundo distinto. Pero mi vida también fue completamente distinta a la de los demás niños de la época, porque empezaron por no ponerme faja.
Los niños quedaban vendados como momias, (se ríe) creo que empezó ahí; yo lo considero un privilegio.

El ascenso del fascismo, en los años veinte, provocó la separación de la familia y el exilio.
Huimos cruzando las fronteras hacia Francia, con una diferencia de un año entre cada uno de nosotros. Mis padres se vinieron antes y yo me quede unos años sola en Italia para terminar los estudios. Mi padre pasó la frontera, de forma clandestina en 1926, mi madre en el 27, entonces yo en Bolonia me quedé sola. Viví en Italia hasta recibirme, a los veinte años (1929).
Mi hermano quedó en Roma, desplegando una actividad opositora. Finalmente me reencontré con él después de la guerra, cuando vino a Uruguay.
Estuvimos separados todo ese tiempo. Separados por la distancia, pero no por el espíritu. Nos escribíamos. A veces, cuando se quería decir algo que no queríamos que fuera leído, se tenía que recurrir a amigos o conocidos, encontrar otros caminos.


¿Se sintió discriminada, durante esos años en la Universidad, lejos de su familia?



En la facultad había un régimen del terror, había retratos de Mussolini por todas partes.
Todos los años me gané la beca, dado que allá la universidad no era gratuita.
Y esto pudo seguir, pero al precio del silencio.
En clase conocía a una o dos personas antifascistas y solo nos cambiábamos miradas. Hacíamos lo que podíamos, en terreno menor, estudiar autores que hablaran de libertad y tratar de ponerlos en relieve, los profesores también lo hacían.
A veces nos encontrábamos con la imagen de Mussolini destripada, es decir que en alguna hora, alguien había estado solo allí y se había divertido con eso.
Y yo me encontré cuando me recibí, con muchos más compañeros antifascistas de los que creía. Muchos se enteraron el día en que di mi tesis. Al entrar a la sala dónde tenía que hacer la defensa de la tesis, estaba todo el cuerpo docente (eran once en total), y el decano en el medio. Entonces, este me dirigió el saludo fascista y yo no lo hice, sólo incliné la cabeza. El decano volvió a hacerme el saludo y yo volví a inclinar la cabeza. Quedó muy disgustado.






Eliseo Reclus


Además mi tesis era sobre Eliseo Reclus, ya que era un anarquista, y yo tenía mucha información inédita. El tema había traído a muchos estudiantes que sabían que el autor era anarquista.
Esta tesis era sobre Geografía Humana, una materia a la que no me iba a dedicar pero uno podía elegir entre varias materias y opté por ella. Tuve que contar la vida de Reclus, que formó parte de la Comuna de París, y el decano creyó que como había luchado en la Comuna era comunista, entonces me di cuenta que este era muy sabio en su materia, que era la arqueología, pero que de historia contemporánea no sabía mucho. Entonces yo me calmé, cuando sentí tanta violencia en un terreno que no era el teórico de la tesis, me calmé, y todo me fue bien. Y a los veinte días crucé la frontera para Suiza, para luego encontrarme con mis padres en París.


¿Cuándo comenzó a escribir?



Fue en 1924, yo tenía 16 años. Fue un artículo para una revista que hacía Malatesta y mi padre en Roma, porque, aunque nosotros estabamos en Bolonia, mi papá mandaba mucho material. La revista siguió saliendo bajo la dictadura de Mussolini hasta 1926. Cuando se puede decir que empezó el totalitarismo, porque el fascismo fue gradual, aunque a nosotros no nos impresionó como gradual, porque la violencia no fue gradual, y el sadismo tampoco fue gradual.






¿Cómo vivió los años de la Guerra Civil española?


De muy intensa borrachera revolucionaria.
En España a habido una revolución profunda y que no ha fracasado, fue aplastada por la violencia, por la violencia de Franco y de atrás, porque las Brigadas Internacionales arrasaron las comunidades de Aragón. Estas Brigadas estaban orientadas por los comunistas, en contra de Franco, pero a su vez, no podían tolerar que tuviera éxito una revolución socialista que no estuviera a las órdenes de Stalin. Preferían la derrota. Esa fue la causa principal de la derrota de la revolución española.

¿En esa comunidad de Aragón se llevó a la práctica las ideas del movimiento anarquista?
Sí y duraron más o menos tres años, los tres años de la guerra. Pero pudieron desplegarse antes del año del Golpe de Estado que dieron los comunistas en el mes de mayo del 37`. Porque en España no había casi comunistas, el movimiento obrero era en su mayor parte socialdemócrata y anarquista. En Cataluña había una mayoría anarquista, es por eso que Franco intentó capturar Cataluña el primer día. Bajaron los camiones y las tropas a la calle, entonces los sindicatos con las armas que tenían, o con las que pudieron capturar, junto con un restito de guardia civil que quedó fiel al gobierno republicano, derrotaron al ejército de Franco. Lo curioso es que la guerra civil ocasionó muchos muertos, pero la revolución no. Porque los propietarios de las fábricas, cuando vieron que la tropa de Franco perdía, se escaparon y los obreros quedaron con las fábricas en la mano sin tener que disparar un tiro. Algún patrón se quedó, pero para colaborar con los obreros. En estas comunidades se socializó la economía. A los días se reanudaron los servicios públicos, comenzó el reparto de leche, el transporte urbano. El secreto estuvo mucho ahí, en que no se interrumpiera la vida diaria. El entusiasmo para luchar venía de las realizaciones, y del apoyo popular. Los sindicatos, a su vez, habían hecho un trabajo de estudio de todos los resortes, por lo tanto estaban capacitados. Los sindicatos eran verdaderas bibliotecas, en los que se daban cursos, se hablaba de lo que había que hacer. Se notaba que había una sed de cultura. En esas trincheras se leía. El escritor George Orwell estuvo en el frente y luego escribió su "Homenaje a Cataluña" (1938).



George Orwell


De aquí, de Uruguay, partieron algunos anarquistas, como el médico Botero, Gomensoro, Rufinelli y Pedro Cufró. Este último no regresó, lo mataron los comunistas. Son los que recuerdo, no creo que hayan ido otros anarquistas.
Yo personalmente no fui porque no estaba bien de salud.


¿Qué figuras del movimiento Anarquista recuerda?

Errico Malatesta, que ha sido conocido internacionalmente, era verdaderamente un abuelo para mi hermano y para mí. Él había venido en 1889 a Montevideo, y tenía recuerdos hermosos de la ciudad.
Había ido varias veces a Buenos Aires también. Sus viajes a Latinoamérica eran viajes de propaganda. Estuvo vinculado con el origen del sindicalismo argentino
La persona de Malatesta influía con la claridad con que hablaba, hablaba al alcance del todo el que quería. Era una personalidad notable. Trabajaba en el terreno teórico y práctico.



Malatesta


Cuando vino acá no se hacía distinción entre socialistas y anarquistas, porque el socialismo aquí nació anarquista, nació y siguió por mucho tiempo fiel a su origen, hasta la época de Batlle.
El partido socialista se fundó un tanto después. Pero la separación entre socialismo y anarquismo es una separación que no impide un vínculo en lo que se piensa en terreno económico, por ejemplo, cuando se era tan abierto como lo fue el socialista Emilio Frugoni.


SU LLEGADA AL URUGUAY


Luego de una corta estancia en París, decidimos venir a Uruguay. No teníamos documentos; sólo aquellos certificados que otorgaba el gobierno francés: "Dice llamarse...", documento que solo lo aceptaba el Uruguay Batllista. Por eso no fuimos a Argentina, porque en un principio nosotros íbamos a la Argentina, dónde estaba la fuente de trabajo de mi padre, el diario La Protesta. Pero no podíamos desembarcar en la Argentina. Por fin encontramos una pequeña línea en Bélgica que aceptaba ese pasaporte y nos vinimos a Uruguay, un país del que no sabíamos prácticamente nada.
Este desconocimiento, luego lo sentí como una falla en el pensamiento socialista y anarquista. El no haberse dado cuenta, o se dieron cuenta muy tarde, de que había un problema colonial. La idea de que "hay salvajes y deben civilizarse, que la conquista es una cosa mala, pero como compensación los civilizan" se aceptaba, era suficiente, tapaba algo.
Creo que eso se subsanó, pero demasiado tarde.






¿Qué se encontró en Uruguay a nivel político? ¿Había un movimiento anarquista?

Había un anarquismo, algo relacionado con el europeo. Su ámbito eran los sindicatos. Cuando llegamos aquí la mayor parte de los anarquistas eran anarco-sindicalistas, es decir que pensaban que la solución a los problemas sociales estaba en los sindicatos, que los sindicatos iban a constituir los nervios de una sociedad libre.
En ese entonces los sindicatos eran muy populares, cuando el proletariado era la mayoría de la población y tenía importancia como factor social y económico. Entonces se decía que con la huelga general se solucionarían las cosas, ya que se paraba todo.


La Universidad Popular, "una de las realizaciones que nunca se citan".


Por el año 1935 surgió la idea de fundar una institución que sustituyera a la Universidad, para los que tenían solo primaria hecha, y para los que no tenían estudios regulares, y se fundó la Universidad Popular, que, a mi modo de ver hizo una gran labor.
Profesores universitarios se acercaron voluntariamente, dando cursos de idioma español, francés, y también de otras especializaciones como, por ejemplo, historia de la Revolución Francesa.
Esta Universidad duró dos o tres años, porque no se pudo seguir pagando el alquiler.
Esta es una de las realizaciones que nunca se citan en la historia del Uruguay.






Cuando se habla de anarquismo se recuerda sólo el asalto al Cambio Mesina.
La película Acratas trata sobre un episodio de la Historia del Uruguay, que yo quisiera borrar, pero que parece ser el único que interesa a los historiadores cuando hablan de los anarquistas: el asalto al cambio Mesina en 1928.
Cuando vinimos de Europa nos encontramos que aquí estaba el problema de los anarquistas expropiadores. Pero eran pocos. Tenían una tendencia individualista, no creían en la organización, y al final no creían en la sociedad.
Esto es una cosa absurda, porque el hombre es un ser social, el hombre no existiría como tal si no existiera una sociedad de intercambio.
Entre ellos había algunos que querían hacer la revolución individualmente, es decir que pensaban que si había una revolución había que expropiar, sobre todo a las grandes empresas, pero en general a la propiedad privada. Algunos querían empezar enseguida, individualmente. Para mí esto es una especie de cáncer del anarquismo.
Sin embargo aquí, en el Uruguay, prácticamente no había este tipo de anarquista. Pero sí hubo un hecho de expropiación realizado por anarquistas catalanes y argentinos, no eran uruguayos. Los llamaron "La Banda de Rosiña".
Rosiña era un anarquista, vivía de su trabajo, y todo lo que incautaba lo entregaba para la publicación de un libro, para la prensa, o acciones así.

Ahora, por esos tres o cuatro, todos los historiadores cuando hacen la historia del anarquismo en el Uruguay hablan de eso, como si no existiera otra cosa.
Rosiña fue el primer desaparecido político. Cuando lo atraparon lo llevaron a la Argentina y después no se supo más nada de él.
Yo creo que es distorsionar la historia, porque al final queda centrada en eso.



SUS IDEAS

LA EDUCACION LIBERTARIA.


En la enseñanza yo soy laicista, mi padre también a tratado de no influir en mí.
Claro que es difícil. Porque además, la educación libertaria, no tiene que decir que es libertaria, basta que sea libre. Al ser verdaderamente laica, ya hay libertad.
Mi padre me decía "piensa con tu cabeza, no pienses con la mía".
Cuando yo le decía "soy anarquista", entonces él respondía "a tu edad no es serio decirlo, tú lo vas a pensar pero con tu cabeza, vas a decidirte", y bueno, más adelante, en otro momento, fuimos dos compañeros.
La primera vez que di una clase de historia de acuerdo con mis ideas, fue en la Escuela de Bellas Artes, invitada por Jorge Errandonea para dar una clase sobre Anarquismo. Entonces pude exponer mi pensamiento, porque por lo general las conclusiones que yo saco no las expongo, en cambio allí me pidieron una clase anarquista.






ANARQUISMO COMO AFIRMACION DE LIBERTAD.


Yo no sé porque se sigue utilizando la misma palabra "Libertad", para cosas tan distintas. Para hablar, por ejemplo, de "la libre empresa", que no es libre, que es justamente la negación de la libertad, y por otro lado de la libertad de prensa, de palabra y de reunión. Digamos que no tiene nada que ver una cosa con la otra.
Pero esta es una confusión muy rendidora. Se ha jugado mucho con ello.


El anarquismo fundamentalmente es una afirmación de la libertad.
Hay quienes piensan, que la organización del hombre en sociedad es la negación de la libertad individual. Para mí se internan en un berenjenal, porque entonces, ¿cómo hacen para explicar el lenguaje?

Para mí la sociedad de la palabra es una sociedad anarquista porque es libre. Nadie va preso si comete una falta de ortografía, pero cuando hay muchas de esas faltas, el objeto del idioma, que es la comunicación, desaparece. Entonces la falta se corrige por si sola, porque si uno quiere hacerse comprender tiene que corregir esa falta.
Por otra parte el lenguaje es lo más individual, la palabra nunca es la misma, porque siempre está relacionada con otra palabra. El eco de cada palabra es distinto cada vez que lo pronunciamos. Entonces lo que nosotros hablamos, como individuos, es lo más individual, lo más colectivo, lo más libre y lo más organizado que existe.

El lenguaje es la prueba de que un hombre es capaz de la libertad, sino no hubiera podido crear el lenguaje, que es lo que lo distingue de las otras especies.
Las palabras son necesarias para "ser", ya que constituyen el pensamiento, digamos que la personalidad está formada de palabras, no existiría sin palabras y las palabras no son de uno, (son de uno y no son de uno) no hay propiedad privada de la palabra. Hay propiedad, si, cada vez que uno las usa, ya que en ese momento son suyas, pero a mí la palabra que usa el otro me sirve. Eso es comunismo en la forma más compleja.





EL ANARQUISMO EN TIEMPOS DE GLOBALIZACION


¿Qué haría un anarquista hoy en día para alcanzar una sociedad más libre?
Yo soy revolucionaria, en el sentido que soy partidaria de un cambio profundo por la acción directa, de los que se sienten oprimidos. No porque crea en la idea de revolución que tenían, no sólo los anarquistas, sino también los socialistas revolucionarios, a principio de siglo. Hoy no podemos tener esa misma idea.
No podemos hacer lo que hizo Malatesta en su momento, como por ejemplo, cuando quemaron todos los títulos de propiedad que encontraron en un pueblo.
Pero de todos modos estas acciones tuvieron su consecuencia positiva, ya que tuvieron un proceso con una popularidad muy grande, y eso fue lo positivo.

Hoy hay quien cree en la guerrilla, yo personalmente pienso que la guerrilla ha quedado en manos de los nacionalistas, de los patriotas, ya no es terreno nuestro. En general la violencia en el siglo XX ha estado en manos de los nacionalistas.
Considero que hay otros caminos. La ocupación de tierras, por ejemplo, si esta bien hecha, con criterios adecuados, como lo hace el movimiento de los "Sin Tierra en Brasil", yo la encuentro positiva. Este no es un movimiento necesariamente violento. También estoy siguiendo la situación de Chiapas con mucho interés.

Se ha producido en los últimos años, en el mundo un alud de hechos nuevos: ¿como afectan estos sobre la concepción anarquista?
Hoy las grandes formaciones económicas multinacionales, están adquiriendo un peso político crecientes.
Cuando los anarquistas, los primeros anarquistas, hecharon las bases de la corriente, Proudhon, Bakunin, el mismo Malatesta, el poder se identificaba con el Estado, ahora nosotros asistimos a un proceso en que las multinacionales están adquiriendo más poder que los Estados Nacionales.
Esta pérdida de poder por parte de los Estados, es un hecho muy interesante pero muy grave.
Pero el neoliberalismo está entrando en crisis. El capitalismo salvaje con su pretendido progreso tecnológico, va dejando atrás al mundo de los marginados. Estos marginados tiene que organizarse. Es necesario impulsar la organización de los desocupados, para luchar por sus derechos, para construir un proyecto económico distinto, comunitario. La nueva organización social debe construirse "desde abajo", a partir de la libre asociación de los individuos en cooperativas de producción, consumo, vivienda y educación, más que de lucha es de creación, de autogestión. En esta nueva etapa la importancia de lo parcial aumenta y las ilusiones de una victoria completa disminuyen.
Porque como ya dije, las cosa no pueden pasar hoy día, por el terreno de la fuerza física, hay que abandonar la idea de Revolución Social como resolución a todos los problemas, ya que hoy existe un nuevo factor que es el de la energía nuclear, ante la cuál estamos en inferioridad de condiciones.
Este factor es un hecho muy importante porque por primera vez en la historia está en juego la continuidad de la especie y, estaría por decir, de todas las especies.





¿Que le podría decir a la juventud desesperanzada, especialmente la que vive en el tercer mundo?

Era completamente desesperanzada la juventud en el 85, cuando terminaba la dictadura. Yo estaba dando clase todavía en la Universidad, y mis alumnos estaban todos en la lona, tenían reivindicaciones sí, pero ni siquiera estaban organizados como estudiantes. Pero en secundaria, en cambio, pasó otra cosa. En secundaria nunca se sintió nada, y ahora parece que la televisión, los mass media en general, hacen madurar mas pronto al ser humano.
Puedo comprender el estado de desesperanza en que se encuentran los jóvenes hoy, pero qué pensar entonces de aquellos jóvenes que vieron con su ojos la pérdida de la República Española, y aquella otra que sobrevivió a la segunda Guerra mundial. Esos jóvenes, pese a sus desgracias siguieron adelante.


Luce Fabbri de Cresatti era ensayista social y literaria. Llegó en su temprana juventud al Uruguay huyendo del fascismo en Italia. Aquí militó en el anarquismo y
contribuyó con sus escritos a la teoría del pensamiento libertario.
Paralelamente a sus escritos políticos -El camino, El anarquismo más allá de la democracia- ha sido una fina crítica literaria, especialista en estudios Dantescos y en la poesía de Leopardi.



miércoles, 17 de junio de 2009

Recuadro inédito


En otoño de 1999 entrevistamos con Tatiana Veljacic a la historiadora Luce Fabbri. Fue una experiencia muy buena. En esa charla que tuvimos con Luce, fue que descubrimos al filósofo y geógrafo Eliseo Reclus. Yo no tenía ni idea de que existiera.

Al poco tiempo busqué información sobre él, pero lo mejor fue encontrar su libro Evolución y Revolución, en la feria de Larravide, en el barrio Unión.
Después encontré en la Biblioteca Nacional su libro sobre su viaje a la Sierra Nevada de Santa Marta en la antigua Nueva Granada, y en la biblioteca de la Facultad de Humanidades otro libro con la sección dedicada a Colombia, extraída de su Geografía Universal.
Con esta información armé el artículo que aparece más abajo.



De la entrevista a Luce, con Tati armamos el artículo que apareció en Brecha en 2001, que será lo próximo que suba al blog.
El recuadro que publico ahora estaba pensado para que saliera con la nota de Reclus, pero quedó afuera por falta de espacio.
Cuenta una anécdota muy divertida de cuando Luce dio su ponencia final sobre Eliseo Reclus (un autor prohibido durante la dictadura de Mussolini), en la Universidad de Bolonia ante el decano y todos los profesores, muchos de ellos fascistas.
Fue un acto temerario pero muy valiente.


Salud.












Añado la reseña biográfica que aparece en la web de Editorial Nordan:


Luce Fabbri Cressatti nació en Roma el 25 de julio de 1908. Su padre, Luigi Fabbri, era, ya entonces, un escritor libertario conocido. Finalizó sus estudios en la Universidad de Bolonia (Doctorado en Letras) en octubre de 1928. Con su familia llegó a Montevideo, como refugiada, en mayo del año siguiente, huyendo del fascismo. Aquí trabajó en la enseñanza oficial durante 60 años (1933-91) con una interrupción debida a la dictadura militar que padeció el Uruguay. A partir de 1949, ocupó la Cátedra de Literatura Italiana en la Universidad de la República.Ha publicado numerosos libros y dirigió la revista Studi Sociali desde 1935 a 1945. Al mismo tiempo, colaboró profusamente en la prensa libertaria italiana, española y latinoamericana. Por otra parte, fundó Opción Libertaria de Montevideo en la que participó hasta el día de su muerte, el 19 de agosto de 2000.













Luce Fabbri: Un examen sobre Reclus



Luce Fabbri, historiadora italiana, radicada desde la década de los treinta en Uruguay, fue una estudiosa de la obra y la vida de Eliseo Reclus. Durante la dictadura fascista de Mussolini, sus padres tuvieron que huir a Francia, pero ella pudo quedarse y seguir estudiando. Cuando llegó el momento de dar su tesis en un examen oral, Luce escogió como tema la Geografía Humana de Reclus. “Al entrar a la sala dónde tenía que hacer la defensa de la tesis, estaba todo el cuerpo docente, once en total, y el decano en el medio. Entonces, este me dirigió el saludo fascista y yo no lo hice, sólo incliné la cabeza. El decano volvió a hacerme el saludo y yo volví a inclinar la cabeza. Quedó muy disgustado. Además mi tesis era sobre Eliseo Reclus, que era anarquista”, contaba divertida. Pese a la situación, consiguió calmarse. “Cuando sentí tanta violencia en un terreno que no era el teórico de la tesis, me calmé, y todo me fue bien. Y a los veinte días crucé la frontera para Suiza, para luego encontrarme con mis padres en París". De allí viajarían juntos con destino a Uruguay, llegando en 1930, país que les ofreció la paz que tanto les faltaba en la Italia fascista.




* Ver Brecha nº 821, 24/8/01.


Daniel Veloso